Las tensiones internas del uribismo en Santander
En el ámbito político santandereano, lo que no se expresa abiertamente frecuentemente se revela a través de gestos, llamadas telefónicas y movimientos estratégicos. La dinámica del poder en esta región se construye y desarma constantemente, como un complejo rompecabezas donde cada pieza busca su posición.
Las líneas directas del expresidente Uribe
Dentro del Centro Democrático, las divisiones son evidentes en la lista a la Cámara de Representantes por Santander. Según fuentes internas, el expresidente Álvaro Uribe Vélez mantiene comunicación telefónica exclusiva con Sergio Arenas, quien encabeza dicha lista. Esta preferencia marca una clara distinción dentro del partido.
Por otro lado, Miguel Ángel Pinto Rueda, otro candidato uribista, cuenta con un canal directo hacia Paloma Valencia, la candidata presidencial del movimiento. Valencia demostró su respaldo visitando Bucaramanga hace algunas semanas para apoyar públicamente la campaña de Pinto Rueda.
La misteriosa alianza 'Aguiariza'
Esta semana surgió una intrigante valla publicitaria que vinculaba a los candidatos Richard Aguilar (aspirante al Senado) y Diego Fran Ariza (candidato a la Cámara de Representantes). Ambos equipos de campaña negaron formalmente cualquier tipo de alianza, advirtiendo que, de existir, constituiría una doble militancia.
Sin embargo, en los círculos políticos internos se rumora persistentemente que ambos están trabajando en conjunto, a pesar de la compleja historia que los separa. Didier Tavera, mentor político de Ariza, abandonó el Partido Liberal precisamente cuando Aguilar se incorporó a las filas del partido rojo, añadiendo capas de complejidad a esta posible colaboración.
La estrategia para la Contraloría de Bucaramanga
En el Concejo de Bucaramanga, se ha pospuesto la elección de la segunda vicepresidencia, cargo que, por decisión del Consejo de Estado, corresponde legalmente a Daniela Torres por ser la única mujer en el organismo. Internamente, se comenta que los concejales prefieren elegir primero al contralor municipal, antes de que Torres asuma su posición en la mesa directiva y potencialmente se oponga en temas relacionados con el proceso de selección.
La situación se ha complicado aún más, ya que los concejales involucrados han sido recusados, y ahora corresponde a la Procuraduría General resolver este delicado asunto. Este movimiento estratégico revela cómo las maniobras políticas pueden alterar los procedimientos institucionales establecidos.
Estos desarrollos muestran un panorama político santandereano donde las alianzas visibles ocultan negociaciones subterráneas, y donde las decisiones institucionales se ven influenciadas por cálculos partidistas, configurando un escenario electoral particularmente dinámico y complejo.



