Un perro de raza Spaniel Toy Continental, identificado como Lazare, fue adoptado en Francia a los 31 años luego de quedar sin dueño. Su edad, verificada mediante un microchip, lo ubica como el ejemplar más longevo registrado hasta ahora.
Un récord de longevidad canina
El animal residía en el balneario de Annecy Marlioz y presentaba diversas condiciones de salud asociadas a su edad, entre ellas la imposibilidad de retraer la lengua. De acuerdo con los registros, ha superado ampliamente la expectativa de vida promedio de su raza, estimada en 15 años.
La edad de Lazare fue establecida a partir de un microchip vinculado a un registro francés, que señala que nació alrededor del 4 de diciembre de 1995. Esto indica que tiene aproximadamente 31 años y 150 días.
Verificación del récord y comparación histórica
Tras conocerse estos datos, la Société Protectrice des Animaux (SPA) contactó a Guinness World Records para validar la información. «Lo comprobamos detenidamente. No hay duda. Lazare tiene 31 años», afirmó Anne-Sophie Moyon, directora del refugio, en declaraciones al diario The Times.
Con esta edad, el perro superaría el registro histórico de longevidad canina, que pertenecía a Bluey, un pastor australiano fallecido en 1939 a los 29 años.
En cuanto a la equivalencia con la edad humana, se han utilizado dos métodos de cálculo:
- Método tradicional: consiste en multiplicar la edad del perro por siete, lo que daría un equivalente de 217 años.
- Método actualizado: tiene en cuenta variables como el tamaño, la raza y el desarrollo del animal, lo que sitúa la edad equivalente en poco más de 164 años.
Nueva adopción tras la vida en refugio
Luego de permanecer en un refugio tras la muerte de su dueño, Lazare fue adoptado por Ophélie Boudol, quien es dos años menor que el perro. Actualmente vive con ella.
La nueva cuidadora explicó su decisión en declaraciones a la cadena TF1: «Lo adopté porque me encantan los animales y conectamos al instante. Me parecía impensable que terminara su vida en el refugio. Necesitaba una familia que lo quisiera».
La historia de Lazare ha conmovido a muchos, demostrando que incluso en la vejez extrema, los animales pueden encontrar una segunda oportunidad y un hogar lleno de amor.



