La denuncia pública del candidato presidencial Abelardo de la Espriella sobre un supuesto plan para asesinarlo con un francotirador recibió una respuesta contundente por parte de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). La entidad rechazó de manera tajante las acusaciones y exigió que el político presente las pruebas que respalden sus afirmaciones.
¿Qué dijo Abelardo de la Espriella?
El aspirante del movimiento Defensores de la Patria difundió un video en redes sociales en el que aseguró haber recibido información de una fuente de inteligencia de alto nivel sobre un atentado en su contra. "Anoche recibí de una fuente de inteligencia de alto nivel, de toda la confianza, una información según la cual se está planeando un atentado en mi contra bajo la modalidad de francotirador", declaró De la Espriella. Además, señaló que en ese supuesto plan podrían estar implicados funcionarios oficiales y miembros de la DNI.
Respuesta de la DNI
La DNI emitió un comunicado en el que aclaró su papel institucional y negó cualquier vínculo con actividades ilegales. "Esta entidad no desarrolla actividades de inteligencia operativa; es un organismo no armado y, por lo tanto, no posee capacidad militar ni táctica", afirmó la Dirección. Asimismo, defendió sus protocolos internos y destacó su política de cero tolerancia frente a conductas que se aparten del deber oficial. "Contamos con protocolos de inteligencia y contrainteligencia rigurosos que garantizan que el actuar de nuestros servidores esté alineado exclusivamente con los fines constitucionales del Estado y los derechos humanos", agregó.
Exigencia de pruebas y acciones legales
La entidad no solo rechazó las acusaciones, sino que también instó al candidato a presentar las pruebas correspondientes. "La gravedad de lo expuesto exige un trámite judicial y de investigación", señaló la DNI, que advirtió que se reserva el derecho de interponer las acciones legales pertinentes para salvaguardar la integridad institucional. La controversia se produce en medio de la campaña electoral de 2026, generando un debate sobre la transparencia y el uso de información de inteligencia en el ámbito político.



