En un reciente encuentro de egresados del Gies College de la Universidad de Illinois, uno de sus benefactores compartió una reflexión significativa para este mes de mayo: “Para contribuir a lo que una nación necesita, debemos ser especiales: no se trata de lo que aprendemos, sino de lo que nos convertimos”.
Tres conmemoraciones, una misma pregunta
Tres conmemoraciones que se celebrarán este mes: el Día de las Madres, el Día del Profesor y el Día de la Elección del Presidente de la República. Lejos de ser efemérides aisladas, las tres convergen en una misma pregunta: ¿en qué nos estamos convirtiendo como personas, como profesores y como ciudadanos?
El Día de las Madres: memoria agradecida
El Día de las Madres es, ante todo, una invitación a la memoria agradecida. Nuestras madres fueron -y siguen siendo- nuestras primeras educadoras: aquellas que, mucho antes que cualquier institución, nos enseñaron a nombrar el mundo, a reconocer el afecto y a entender que crecer implica esfuerzo y dignidad. A ellas, nuestro reconocimiento más sincero por su dedicación incansable y por la generosidad con que acompañaron nuestras aspiraciones y sostuvieron nuestros dolores.
El Día del Profesor: el privilegio de educar
La segunda fecha es el Día del Profesor. Ser profesor es un privilegio que nos hace responsables de educar y de convertir a los estudiantes en seres humanos valiosos para la sociedad. Nos permite formar desde el conocimiento y conectar con la realidad: comprender las aspiraciones de quienes nos escuchan, acompañarlos en sus dificultades y celebrar sus logros.
A lo largo de varias décadas como profesor, he visto pasar por mis clases varias generaciones de estudiantes. Sin embargo, la generación actual nos plantea retos cualitativamente distintos. Son altamente digitales y flexibles; buscan inspiración, referentes y espacios en los que puedan convertirse en seres humanos plenos. Disfrutan la vida, cuidan su bienestar, son más sensibles ante las injusticias, imaginan futuros posibles y protegen su entorno. Son una generación diferente y esa diferencia nos desafía.
Por ejemplo, el aprendizaje ubicuo, la multimodalidad, la multialfabetización, la evaluación recursiva y el aprendizaje diferenciado son parte de esos desafíos y no son simples tendencias pedagógicas: son respuestas necesarias para una juventud que nació y creció en la era digital.
La elección presidencial: ciudadanía activa
Finalmente, el 31 de mayo nos recuerda que la ciudadanía no es solo un estatus jurídico, sino también una práctica cotidiana. Elegir libremente al Presidente de la República es un acto que va más allá de la preferencia política: es la expresión de la voluntad colectiva, el símbolo de la unidad nacional y el fundamento de un acuerdo democrático.
Una oportunidad para reflexionar
Mayo, entonces, no es solo un calendario de celebraciones. Es una oportunidad para preguntarnos, con honestidad, en qué nos estamos convirtiendo: como hijos, como profesores y como ciudadanos. Esta es la cuestión central: lo que una nación necesita no son personas que simplemente acumulen conocimiento, sino personas que, gracias a ese conocimiento, tengan la capacidad de convertirse en seres humanos valiosos y con la capacidad de ser y hacer cosas valiosas que mejoren sus vidas y el bienestar de la sociedad.



