Petro redobla apuesta por Constituyente y reta al Congreso a cumplir mandato popular
Petro redobla apuesta por Constituyente y reta al Congreso

Desde el parque Las Luces, en Medellín, y en medio de las marchas del Día Internacional del Trabajo, el presidente Gustavo Petro volvió a colocar en el centro del debate nacional su propuesta de una Asamblea Nacional Constituyente. Esta idea, que ha marcado su narrativa política, adquirió un nuevo impulso el 1 de mayo al estar acompañada de un mensaje directo al Congreso y al próximo gobierno.

Petro desafía al nuevo Congreso

El mandatario sostuvo que el próximo 20 de julio, cuando se instale el nuevo Congreso de la República, será el momento decisivo para que el poder legislativo “asuma su misión histórica”. Petro fue enfático al contrastar a ese futuro Congreso con el actual, al que acusó de no haber estado a la altura del mandato popular. “No este, que no fue capaz de asumir su misión histórica”, dijo al referirse al Legislativo saliente, dejando claro que la Asamblea Nacional Constituyente ya no es una consigna coyuntural, sino una apuesta de mediano plazo.

Según el presidente, el nuevo Congreso tendrá que decidir si acepta el mandato del pueblo que, en su visión, respalda las reformas estructurales impulsadas por su gobierno. En caso de que ese mandato sea refrendado, el siguiente paso recaerá sobre el próximo gobierno, que tendría la obligación de promulgar la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente.

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Movilización social como instrumento

“La lucha no termina aquí”, advirtió Petro, anticipando que, de prosperar ese camino institucional, la movilización social seguirá siendo un instrumento central. “Entonces nos veremos otra vez en las calles y en las plazas”, afirmó, planteando la Constituyente como un proceso que combinaría decisiones políticas formales con presión ciudadana.

La Constituyente como respuesta a los bloqueos

La insistencia del mandatario se dio en un discurso amplio, en el que volvió a defender las reformas sociales que, según él, han sido desfiguradas o bloqueadas. Petro tomó como ejemplo la reforma a la salud, que calificó como una de las más afectadas por la oposición política y mediática. Criticó lo que denominó la “televisión de los oligarcas”, a la que acusó de presentar un relato permanente de caos en el sistema sanitario.

En contraste, el presidente defendió los indicadores laborales de su Gobierno y aseguró que Colombia atraviesa un momento histórico en materia de empleo. “Hoy gozamos de la tasa de desocupación más baja en todo el siglo”, afirmó, rechazando las versiones que atribuyen ese desempeño a un aumento de la burocracia estatal o al trabajo informal.

Petro respondió a esas críticas calificándolas de “mentiras” y sostuvo que el mayor generador de empleo en el último año ha sido el sector salud. Según explicó, cerca de 360.000 trabajadores se habrían incorporado al sistema, entre personal médico que visita hogares remotos y nuevos empleados en clínicas y hospitales públicos y privados.

Dos modelos en tensión

En su diagnóstico, el presidente habló de una paradoja: mientras algunas EPS privadas cierran, a las que acusó de haber malversado recursos públicos, el sistema público de salud se expande. Mencionó hospitales que crecen, hospitales fluviales que atienden zonas apartadas del litoral y de la Amazonía, y brigadas que llegan a comunidades donde “nunca había llegado un médico”.

Este contraste, señaló Petro, es la muestra de que el modelo actual tiene dos lógicas en disputa, una que se debilita y otra que se fortalece, y que esa tensión explica, en parte, la necesidad de cambios más profundos en el orden institucional del país.

Reformas pendientes y transición estructural

El jefe de Estado aprovechó también el escenario para reiterar otras banderas de su agenda, como la transición energética, destacando el crecimiento de la importación de vehículos eléctricos, y la reforma a la minería, que busca titular y proteger al pequeño minero, al tiempo que enfrenta la minería ilegal y el daño ambiental causado por el mercurio.

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Petro insistió en que regiones como Antioquia, Chocó y Nariño necesitan una transformación del modelo extractivo para recuperar el agua y la vocación agrícola de los territorios. En ese contexto, la Asamblea Constituyente aparece como un mecanismo para reordenar las reglas de juego que, a su juicio, han favorecido a grandes intereses económicos en detrimento de las comunidades.

Un mensaje que trasciende el 1 de mayo

Más que una consigna de protesta, el llamado del presidente este 1 de mayo buscó proyectar su agenda más allá de su mandato. Al trasladar la discusión al próximo Congreso y al próximo gobierno, Petro dejó claro que la Constituyente es, para él, una meta política de largo aliento, que seguirá marcando el debate nacional incluso después del fin de su administración.

La apuesta, sin embargo, abre interrogantes sobre su viabilidad jurídica y el impacto que tendría sobre la estabilidad institucional del país, preguntas que, desde ya, empiezan a tomar fuerza en el escenario político colombiano.