El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, envió un contundente mensaje al senador Abelardo de la Espriella luego de que este último criticara duramente su gestión. En declaraciones a medios locales, Escobar afirmó: "Yo pongo la otra mejilla", en referencia a las palabras del congresista, quien lo había acusado de ineficiencia y falta de resultados en el departamento.
El origen de la polémica
Todo comenzó cuando el senador De la Espriella, en una intervención en el Congreso, señaló que la administración de Escobar no había cumplido con las expectativas de los nariñenses, especialmente en temas de seguridad y desarrollo. "El gobernador ha sido un fracaso", expresó el parlamentario, generando una ola de reacciones en la región.
Ante esto, Escobar respondió con un tono conciliador pero firme: "No voy a entrar en confrontaciones estériles. Mi compromiso es con Nariño y con su gente. Si el senador cree que he fallado, respeto su opinión, pero le pido que mire los avances que hemos logrado".
El mensaje de perdón y humildad
El gobernador hizo énfasis en que su administración ha trabajado incansablemente por mejorar las condiciones de vida de los nariñenses, pese a las dificultades presupuestales y de orden público. "Hemos invertido más de 200 mil millones de pesos en infraestructura vial y educativa. No es cierto que no hayamos hecho nada", aseguró Escobar, citando cifras de su gobierno.
Además, el mandatario departamental recordó que su gestión ha sido reconocida por organismos internacionales por su transparencia. "La Contraloría nos ha dado un visto bueno en la ejecución de recursos. Eso no lo dice cualquiera", agregó.
Reacciones de la comunidad
La respuesta de Escobar generó división de opiniones entre los habitantes de Nariño. Mientras algunos respaldan al gobernador y consideran que ha sido víctima de ataques políticos, otros creen que las críticas de De la Espriella tienen fundamento. "El gobernador ha hecho cosas buenas, pero falta mucho por hacer", comentó un ciudadano en Pasto.
Por su parte, el senador De la Espriella no se ha pronunciado nuevamente, pero fuentes cercanas indican que mantiene su posición crítica. La controversia pone de relieve las tensiones políticas en el departamento, que enfrenta desafíos como el narcotráfico y la pobreza.
Un llamado a la unidad
Escobar concluyó su intervención haciendo un llamado a la unidad: "No podemos perder el tiempo en peleas políticas. Necesitamos trabajar juntos por Nariño. Yo estoy dispuesto a dialogar con quien sea, incluso con quienes me critican".
El gobernador reiteró que su puerta está abierta al diálogo y que su prioridad es el bienestar de los nariñenses, por encima de cualquier diferencia partidista.



