En la actual época del año, Cali se viste de colores gracias a la floración de los guayacanes, árboles que despliegan tonalidades rosadas, blancas, púrpuras y amarillas. Este espectáculo natural coincide con la temporada de sakura en Japón, donde los cerezos florecen entre finales de marzo y mediados de abril, transformando avenidas y parques en un mar de pétalos.
Un fenómeno similar en dos continentes
Así como en Cali los guayacanes pintan la ciudad, en Japón el sakura genera una experiencia cultural única. Los japoneses celebran el Hanami, una tradición que consiste en reunirse bajo los cerezos para contemplar la belleza de las flores y disfrutar de su fugaz esplendor. En Cali, alrededor de 17.000 guayacanes florecen durante la temporada, aunque la escala es menor que en el país asiático.
El árbol insigne de Cali
El guayacán es considerado el árbol emblemático de la capital vallecaucana, ya que florece dos veces al año y es resistente a las épocas de sequía. Las comunas 2 y 17 concentran la mayor cantidad de estos árboles. Cuando el clima es seco, los guayacanes pierden sus hojas para resaltar sus flores, mientras que en temporada de lluvias no se produce este fenómeno.
De acuerdo con el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma), de las 23 especies de guayacanes identificadas, seis son predominantes en Cali. Más de 10.000 son de color rosado, seguidos por 2.400 amarillos y ocho blancos.
Beneficios emocionales y ambientales
Además de su valor estético, los guayacanes tienen un impacto positivo en las emociones. “Venimos de días grises, de días muy violentos y la naturaleza nos está hablando. Nos permite disfrutar de estos colores que tienen un efecto en las emociones y en el día a día de todos los caleños”, explica Samir Castillo, líder de la cuadrilla de emergencias del Dagma. La conexión con la naturaleza ayuda a reducir el estrés y mejora el bienestar de las personas.
La floración de los guayacanes también anuncia el fin de la temporada seca y la llegada de las lluvias a Cali. Aunque el fenómeno ocurre en época de sequía, es un presagio de cambios climáticos inminentes.



