Ríos Sinú, Sogamoso e Ituango registran caudales extraordinarios que superan máximos históricos
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios reveló este 21 de febrero un informe alarmante sobre el sistema hídrico nacional, que muestra aportes extraordinarios en varios de los ríos que alimentan las hidroeléctricas del país durante la actual contingencia climática.
Caudales que rompen todos los récords
Según el detallado reporte técnico, el río Sinú presenta un caudal que supera en un 541% su promedio histórico, estableciendo un nuevo máximo sin precedentes. El río Sogamoso, aunque redujo su nivel frente al pico registrado el 19 de febrero, mantiene un caudal 357% superior a su promedio histórico. Mientras tanto, el río Ituango registra un caudal 173% por encima de su promedio, completando un escenario de presión hídrica generalizada que mantiene en alerta al sistema eléctrico nacional.
La entidad explicó que estos caudales extraordinarios representan tanto una oportunidad como un desafío para el sistema energético colombiano:
- Mayor potencial de generación: Un mayor caudal implica más ingreso de agua a las centrales hidroeléctricas y, por tanto, mayor capacidad de generación de energía.
- Posible reducción de costos: Este incremento en la generación hidroeléctrica debería reflejarse en menores costos de producción energética.
- Gestión cuidadosa requerida: El aumento simultáneo de varios ríos muy por encima de sus promedios históricos obliga a una gestión extremadamente cuidadosa de los excedentes hídricos.
Embalses operando al límite de su capacidad
El informe técnico advierte que cuando múltiples ríos superan simultáneamente sus niveles históricos, el sistema eléctrico nacional debe implementar protocolos especiales para gestionar los excedentes de agua. Embalses estratégicos como Ituango y Urrá continúan vertiendo agua al encontrarse cerca de su capacidad máxima de almacenamiento.
En contraste, otros embalses como Punchinchá (que opera al 34,3% de su capacidad) y Altoanchicayá (al 32%) siguen descendiendo sus niveles pese a recibir aportes elevados de los ríos, lo que evidencia un trabajo intensivo de generación de energía para aprovechar los caudales extraordinarios.
Monitoreo permanente y coordinación institucional
La Superservicios precisó que este reporte corresponde exclusivamente al seguimiento técnico del sistema eléctrico nacional, mientras que las alertas ambientales y declaratorias de riesgo son competencia de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo.
La entidad mantiene un monitoreo permanente y continuo de la situación, con seguimiento técnico especializado que busca garantizar una operación segura y confiable del sistema eléctrico nacional. Esta vigilancia se realiza en estrecha coordinación con las autoridades competentes en materia ambiental y de gestión del riesgo, estableciendo protocolos de acción para prevenir afectaciones en la operación del sistema eléctrico y en las zonas aguas abajo donde se realizan descargas controladas.
La situación actual representa un desafío logístico y técnico sin precedentes para el sistema energético colombiano, que debe balancear el aprovechamiento de los caudales extraordinarios con la protección de las comunidades y ecosistemas afectados por las descargas controladas de los embalses al límite de su capacidad.



