La libertad condicional concedida a José Abelardo Rosa Moncada, señalado de agredir brutalmente a una trabajadora de un hotel en Medellín, ha generado una ola de indignación entre las autoridades y la ciudadanía. El caso, que se volvió viral por la crudeza de las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, ha puesto en tela de juicio las garantías judiciales para las víctimas de violencia.
Libertad condicional tras evaluación médica
La medida fue confirmada por el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, quien cuestionó la decisión adoptada por un juez de la República. El funcionario aseguró que, aunque respeta la independencia judicial, la determinación resulta “absurda, riesgosa y peligrosa” frente a la gravedad de lo ocurrido. El señalado agresor, identificado como José Abelardo Rosa Moncada, había sido capturado en flagrancia tras el ataque ocurrido en un hotel del sector de Plaza Mayor. Sin embargo, el juez consideró aspectos relacionados con su estado de salud para concederle la libertad condicional.
De acuerdo con las autoridades, el hombre presentó posibles afectaciones psiquiátricas y habría estado bajo efectos de sustancias, lo que, sumado a otros criterios técnicos, influyó en la decisión judicial. A pesar de la libertad, se le impuso una orden de alejamiento que le prohíbe acercarse a la víctima y al lugar de los hechos.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, expresó su descontento a través de su cuenta de Twitter: “Como Alcalde de Medellín y como ciudadano, no puedo estar de acuerdo en que este tipo que fue capturado por violencia en contra de una de nuestras mujeres, haya quedado en libertad. Casi la mata. Es evidente el peligro que este tipo representa para la sociedad y para nuestras…”.
Un ataque que generó indignación nacional
El hecho quedó registrado en cámaras de seguridad y muestra cómo el hombre, cubierto únicamente con una toalla, agrede física y verbalmente a una trabajadora de 23 años, quien laboraba en el establecimiento. Minutos antes, el agresor le habría pedido que ingresara a su habitación, a lo que ella se negó. Las imágenes evidencian una golpiza reiterada que dejó a la mujer en el suelo, logrando posteriormente escapar. Incluso en su huida, el agresor lanzó un objeto en su contra. La rápida reacción de la Policía permitió su captura, mientras la víctima fue trasladada a Medicina Legal para la valoración de sus lesiones. Tras su detención, el hombre fue llevado a un centro hospitalario luego de autolesionarse, argumentando alteraciones en su estado de conciencia.
El caso también generó confusión inicial sobre la nacionalidad del agresor. Sin embargo, el alcalde Federico Gutiérrez aclaró que se trata de un ciudadano colombiano. Según confirmó la Secretaría de Seguridad, tiene 38 años y es oriundo de Cundinamarca.
Las autoridades insistieron en la necesidad de revisar este tipo de decisiones para garantizar la protección de las víctimas y evitar riesgos para la comunidad, en medio de un debate que sigue abierto sobre el equilibrio entre salud mental y responsabilidad penal en Colombia.



