Expedición nocturna tras los jaguares del Magdalena Medio santandereano
Expedición nocturna tras jaguares en Magdalena Medio

Vanguardia emprendió una expedición nocturna por los paisajes del Magdalena Medio santandereano para avistar o tener un encuentro cercano con una colonia de jaguares que reina entre plantaciones de palma, bosque, caños y ciénagas. Aunque la especie está amenazada, se adelantan estrategias para proteger su hábitat.

La población más amenazada de jaguares del mundo

Fundaciones no gubernamentales y expertos en fauna coinciden en que en el Magdalena Medio santandereano se encuentra la población más amenazada de jaguares del mundo. En este lugar, la caza de las presas de las que se alimenta el felino, las muertes de la especie por retaliación de los humanos y las vías 4G que los dejaron encerrados se combinan para que su vida corra peligro.

Precisamente, en una vasta zona verde ubicada cerca de la vía entre Bucaramanga y Barrancabermeja, existe un hábitat estratégico para cerca de 11 jaguares de la zona. Allí se han avistado en cámaras ‘trampa’ cerca de tres generaciones de los grandes felinos.

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La casa del jaguar en Santander

Es allí, en la finca San Isidro, donde opera Agroinversiones Ipacarai, una empresa dedicada a la palma de aceite y la ganadería regenerativa, en donde un grupo de protectores del felino estableció un centro de operaciones para monitorear a los jaguares, proteger su hábitat y adecuar un territorio para que los investigadores adelanten estudios de biodiversidad.

Entre otros, se detectaron a Jessy, ‘la reina’; Luka, que era el macho dominante y fue asesinado. También están Balám, Eireté, Princesa Yuma y Onca, además de Yarima, El Rey Opón y Pipatón, el actual rey de la manada, y Magdalena, la más joven de la manada. Estos son algunos de los ejemplares que fueron avistados en el caño La Vizcaína, fuente de agua que alimenta la ciénaga San Silvestre de Barrancabermeja.

Una ‘caza’ nocturna

Gustavo Gutiérrez es líder de investigación de monitoreo de Ipacarai y protector de jaguares, y aseguró que la mayor cantidad de avistamientos de jaguares se produce en horas nocturnas. “Hemos visto movimientos luego de las 6:00 o 7:00 p. m. y se extienden hasta las 4:00 a. m.”, aseguró.

Gutiérrez atribuyó la actividad nocturna de los felinos a que “el animal entendió la dinámica de los horarios de trabajo en las plantaciones de palma. El animal respeta el espacio de trabajo en horario diurno y nosotros le respetamos el suyo durante las noches”.

Conscientes de esta dinámica, hasta la finca San Isidro llegó un equipo periodístico de esta redacción para seguirle las huellas al jaguar, conocer su modo de vida nocturno y comprender los desafíos que tiene que afrontar para sobrevivir.

El recorrido arrancó desde Bucaramanga hacia las 5:30 p. m. del pasado 22 de abril. Luego de cerca de dos horas de viaje, periodista y realizador audiovisual llegaron hasta el territorio del jaguar.

El jaguar es una de las especies más importantes en Barrancabermeja y el Magdalena Medio. Antes de emprender la travesía, llegamos al Ipacarai Casa Jaguar Ecolodge, un sitio de estadía para los amantes de la naturaleza en cuyos muros hay fotografías y obras artísticas que hacen homenaje a los jaguares que se pasean entre las palmas y el bosque.

Desde allí arrancó el recorrido en camioneta en medio del barro y la oscuridad. Armados con cámaras, linternas y botas, además de información previa de los lugares por los que se habían registrado avistamientos, avanzamos cerca de 10 minutos entre plantaciones de palma. Allí descendimos y nos fuimos tras las huellas del jaguar.

Entre terreno fangoso, hierba e inmensas palmas, y con la sinfonía de sonidos de ranas y mosquitos, caminamos atentos a observar alguna pista que nos advirtiera de la presencia de alguno de los felinos. Entre tanto, Gustavo Gutiérrez, guía de la travesía, manifestó que “los registros de las cámaras ‘trampa’ nos mostraron que por aquí se han visto varios jaguares. Hay huellas e imágenes de su presencia”.

Mientras la caminata entre la oscuridad generaba zozobra y misterio, las luces de las linternas alumbraban en todas direcciones, esperando encontrar el brillo de algunos ojos, las marcas en el barro o la presencia de algún animal silvestre.

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De repente, entre uno de los caños algo se movió y la luz alumbró directamente. Sin embargo, no se trataba del felino que se esperaba encontrar: era una babilla que permanecía en las aguas a la espera de una presa para convertirla en su cena.

En el camino nos cruzamos con búfalos usados para cargar el fruto de la palma, una tamandúa en la copa de una de estas plantas oleaginosas y varias ranas que disfrutaban de un baño en las charcas formadas por la lluvia.

Muy cerca de un puente de madera, por el que atraviesa un caño, una marca fresca en el barro llamó la atención del guía de la expedición. En el terreno se plasmó una almohadilla de forma triangular y cuatro óvalos más pequeños que la rodeaban. Sin embargo, no había marcas de uñas o garras.

“Es una huella muy fresca de jaguar. Es un animal muy grande. Probablemente puede ser de hoy. Lo podemos inferir porque hay una marca del carro que recoge el fruto de la palma (que termina su turno en la tarde) y sobre ella está una pisada de jaguar”, exclamó el guía y director de conservación de Ipacarai.

Para corroborar la veracidad del rastro, nos dirigimos hacia una de las cámaras trampa, ubicada a escasos metros del lugar. Allí se evidenció que se trataba de Yarima, una hembra adulta que domina el territorio y que tiene una hija llamada Magdalena.

Al ver estas imágenes, la piel se erizó: hubo una descarga de adrenalina al saber que, tal vez, minutos antes, la hembra jaguar nos pasó por el lado o quizá nos observaba sigilosa desde alguno de los zarzales de aquella finca.

La emoción de verla allí fue inmensa. Saber que justo por donde caminamos había estado uno de estos animales. Reconocer su esplendor y saber que, pese a las dificultades, los felinos están vivos es esperanzador.

Con esa misma emoción regresamos hasta el refugio jaguar porque al día siguiente la búsqueda se centraría en otro punto del Magdalena Medio, en un santuario ubicado en la vía a la Costa Atlántica.

Una nueva colonia felina

El 23 de abril pasado, este equipo periodístico salió temprano desde Barrancabermeja con rumbo a otro punto del Magdalena Medio santandereano, ubicado entre los municipios de Sabana de Torres y Puerto Wilches.

Una hora y media de recorrido por autopista y luego terreno destapado fueron el camino para llegar a la vereda El Cerrito de Puerto Wilches, el lugar en el que el universo instaló un gigantesco espejo de agua llamado la ciénaga de Paredes.

En la zona, habitantes y productores de palma reportaron varios avistamientos de jaguares entre las plantaciones y también en la ciénaga. Para ir en busca del ‘rey del agua’ fue necesario abordar una canoa motorizada y movilizarse por el caño Piruétano, uno de los vasos comunicantes más grandes que tiene la ciénaga. A medida que la travesía avanzó, se pudo admirar el vuelo de bandadas de pájaros, el corretear de iguanas y lagartos y los ‘clavados’ de las babillas en el agua.

Aunque el felino no se dejó ver, en algunos de los islotes que permanecen entre este gran espejo de agua hallamos huellas, estiércol, marcas de garras y hasta arena revolcada en la que se presume merodea el jaguar.

En una de estas formaciones de tierra rodeadas de agua se observaron marcas de un jaguar, al parecer, impresas la noche anterior. Las impresiones correspondían a un individuo diferente a la manada que tiene su hogar en la finca San Isidro. Esta es otra colonia a la que no se le ha iniciado monitoreo.

“Estas marcas son la confirmación de que este es su territorio. Es importante levantar un censo felino en el Magdalena Medio para conocer cuántas colonias hay y enfocar allí programas de restauración y conservación de su hábitat”, indicó Gustavo Gutiérrez, líder de conservación de Ipacarai.

Tras el recorrido, productores de palma, ganaderos y otros actores de la zona plantearon la necesidad de instalar cámaras ‘trampa’ para facilitar el monitoreo e inventario de especies como el jaguar.

“Hay que hacer censos, concientizar a trabajadores y comunidad sobre la importancia del cuidado de la zona. Hay que adelantar expediciones para ver qué tenemos y cómo lo cuidamos”, aseveró el gerente de Agroinversiones Hecarse, una finca palmera de Sabana de Torres, Iván Darío Rosas.

Habrá censo de jaguares

Desde la Gobernación de Santander se anunció que se adelantará un censo para determinar con exactitud cuántos jaguares hay realmente en la zona y cuáles son sus prácticas de supervivencia en el territorio.

El conteo se llevará a cabo entre 2026 y 2027 y contará con el apoyo de la Universidad Industrial de Santander y los actores comprometidos con su protección.

Asimismo, los integrantes de la Estación Biológica Jaguar, ubicada en el corazón del Magdalena Medio, recordaron que avanza la campaña Dona un metro por el hábitat del jaguar, que busca que empresas y particulares aporten recursos para financiar las labores de preservación.

“La idea es que las personas u organizaciones donen de manera simbólica metros cuadrados para proteger a los jaguares. Por $50.000 se hará válida la donación de un metro; la persona recibirá la ubicación satelital de ese punto, información de lo que allí ocurre y la expedición de un certificado válido tributariamente. Además, entrará a hacer parte de una red de guardianes de jaguares del Magdalena Medio”, explicó el director de la Fundación Cuidar La Tierra, Jhon Mario Flórez.

Además, el líder de conservación de Ipacarai, Gustavo Gutiérrez, recordó que en la finca San Isidro “opera la Casa Jaguar como un ecolodge temático de este animal en el que se resalta la riqueza del territorio y se abre una oportunidad para el turismo de naturaleza en Santander. Se ofrece una experiencia auténtica en la que las personas tengan una inmersión en las labores de ganadería regenerativa, cultivo de palma de aceite, producción de cerdos criollos, cría de camuros y de abejas, que se conjugan con la conservación del jaguar, búsqueda de huellas y revisión de cámaras trampa”.