Este mes de mayo se inició la etapa de reversión de otra concesión vial del país: Ruta al Mar, que conecta a los departamentos de Bolívar y Antioquia a través de una infraestructura de 504 kilómetros, que también incluyen vías de Córdoba y Sucre.
El hecho es producto de un laudo arbitral emitido por el Centro Internacional de Resolución de Disputas (CIRD), que condenó a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) a pagar $3,5 billones y declaró la terminación anticipada del contrato, tras evidenciar incumplimientos por parte de la entidad nacional.
Antecedentes del conflicto
El caso se remonta al año 2023, cuando Ruta al Mar —que administra el corredor Antioquia-Bolívar desde 2015— presentó una demanda por perjuicios asociados al congelamiento de las tarifas de los peajes y las demoras en el reconocimiento de mecanismos de compensación, lo que afectó el cumplimiento de los plazos de las obras asociadas al proyecto.
Esta es la segunda concesión en Bolívar que entra en etapa de reversión en menos de seis meses. La primera fue Autopistas del Caribe, que inició este proceso en el mes de enero, sin embargo en este caso la decisión fue tomada por mutuo acuerdo con la ANI.
Autopistas del Caribe: otro caso similar
Autopistas del Caribe administra el Corredor de Carga Cartagena-Barranquilla a través de un contrato adjudicado en 2021, sin embargo, en 2024 la concesión presentó una demanda que pedía el reconocimiento de perjuicios por un valor de $1,2 billones, ya que el cobro de varios peajes que financiaban el proyecto fue suspendido por razones de orden público.
Tras esto, a finales de 2025, la ANI anunció que había llegado a un acuerdo con la concesión, que permitía ahorrar cerca del 63% de las pretensiones y gestionar el riesgo de una eventual condena a la entidad. Además, indicó que las sumas acordadas serían pagadas con recursos del patrimonio autónomo del proyecto, por lo que no habría necesidad de acudir al Presupuesto General de la Nación.
De esta manera, son dos corredores viales que conectan a Cartagena con el resto del país los que pasarían a manos del Invías. En el caso de Autopistas del Caribe, se incluyen la vía La Cordialidad, la variante Mamonal-Gambote y la vía Turbaco-Arjona; mientras que en Ruta al Mar está la vía San Onofre-Cruz del Viso, que pasa por los municipios bolivarenses de Mahates y Marialabaja.
Preocupación de los gremios
Desde el Consejo Gremial de Bolívar manifestaron su preocupación por las terminaciones anticipadas de estas dos concesiones viales, ante riesgos para la administración de la infraestructura vial estratégica de la región Caribe. “Dos corredores viales para la competitividad de Cartagena y Bolívar han entrado en etapa de reversión en menos de seis meses, y lo que más nos preocupa no es solo el futuro de las obras inconclusas, sino la continuidad inmediata de los servicios de operación y mantenimiento que hoy protegen la vida de miles de usuarios: el servicio de grúa, la ambulancia y el carro taller. Estos servicios, prestados por los concesionarios, desaparecen con la reversión”, indicó Juan Camilo Oliveros, director ejecutivo del Consejo Gremial de Bolívar.
El dirigente gremial añadió que el Invías, entidad que pasaría a administrar los corredores viales, no cuenta con la capacidad institucional ni los recursos para reemplazar estos servicios con la calidad y oportunidad que se requiere. “El Invías ha demostrado sistemáticamente sus limitaciones para mantener en condiciones óptimas las vías que administra directamente y no por falta de voluntad, sino por una realidad presupuestal y operativa que lo desborda. Advertimos que la degradación progresiva de estas vías tendrá consecuencias directas sobre la logística portuaria de Cartagena, el turismo regional y la economía de los municipios que dependen de estas arterias para su desarrollo”, manifestó.
Así mismo, indicó que la situación es más crítica en el caso de Autopistas del Caribe, ya que el Corredor de Carga Cartagena-Barranquilla nunca recibió las inversiones estructurales que se habían prometido. “Los 74 kilómetros de segundas calzadas, variantes y las intersecciones a desnivel siguen siendo una promesa incumplida. La vía que hoy queda en manos del Estado es la misma de siempre, sin las transformaciones que la región necesita para ser competitiva. Es imperativo que el gobierno que resulte electo en las próximas semanas propicie las condiciones jurídicas, financieras e institucionales para estructurar un nuevo proyecto”, dijo.
¿Qué sigue para los corredores viales de Bolívar?
En el caso de Ruta al Mar, la concesión indicó que tras la notificación del laudo arbitral a la ANI el pasado 1 de mayo se inició la fase de reversión de la infraestructura, por lo que sus actividades y obligaciones estarán enfocadas a esta etapa, conforme a lo establecido legal y contractualmente.
Por su parte, la ANI indicó que a través de su equipo jurídico buscará hacer una solicitud de aclaración al laudo arbitral, sin descartar que una vez se agote esta instancia se interponga un recurso de anulación ante el Consejo de Estado.
En cuanto a Autopistas del Caribe, la etapa de reversión continúa en marcha con las evaluaciones técnicas necesarias para la entrega de la infraestructura al Invías, prevista para el mes de julio. Aún no es preciso si los peajes continuarán operando después de esta fecha.



