El Gobierno de Bolivia rechazó este domingo las declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, sobre la crisis política y social que atraviesa el país andino, luego de que el mandatario colombiano calificara la situación como una “insurrección popular” y se ofreciera a mediar en el conflicto.
Comunicado oficial de rechazo
La respuesta boliviana fue difundida mediante un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el que el Ejecutivo expresó su “rechazo a las declaraciones formuladas por el Presidente de la República de Colombia, Gustavo Petro, respecto a la situación interna boliviana”.
La Cancillería sostuvo que considera “improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos”.
Llamado al diálogo interno
El pronunciamiento también remarcó que los problemas que enfrenta Bolivia deben resolverse “en el marco del orden constitucional, el respeto a las instituciones democráticas y mediante mecanismos de diálogo que corresponden exclusivamente al pueblo boliviano”.
Según el Gobierno boliviano, ese proceso de diálogo ya fue activado y actualmente se desarrolla con distintos sectores sociales, políticos y productivos del país, en un intento por contener la tensión generada por las protestas y bloqueos.
En el mismo comunicado, las autoridades bolivianas señalaron que las transformaciones que requiere el país “deben ser impulsadas por los propios bolivianos, en paz, con responsabilidad democrática y pleno respeto a su soberanía”.
Principio de no injerencia
La administración boliviana también recordó “la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados”, en alusión a las normas del Derecho Internacional y a los principios que rigen las relaciones entre los países de América Latina y el Caribe.
La crisis dejó hasta ahora 47 detenidos, al menos cinco heridos y pérdidas económicas estimadas en 500 millones de dólares, de acuerdo con cifras del sector empresarial boliviano.
Operativos y desabastecimiento
Durante la jornada del domingo, policías y militares realizaron operativos para despejar varias rutas bloqueadas en los alrededores de La Paz. Mientras tanto, persistían problemas de abastecimiento de alimentos, combustible y oxígeno medicinal en distintos puntos del país. A la presión contra el Gobierno también se sumó una movilización de sectores afines al expresidente Evo Morales, quienes iniciaron una marcha hacia la sede de gobierno para exigir la renuncia de Rodrigo Paz.



