Crisis energética en Cuba: ¿El fin de una era comunista?
La isla caribeña, ubicada a pocos kilómetros de la costa de Florida y considerada durante décadas como el último bastión del comunismo en América, enfrenta actualmente una crisis energética sin precedentes que ha desnudado las precarias condiciones de vida de sus habitantes. Este escenario, agravado por las sanciones de Washington y la falta de apoyo regional, amenaza con cerrar definitivamente un capítulo histórico para La Habana.
Un régimen debilitado sin los Castro
Desde 2018, Miguel Díaz-Canel ha estado al frente del gobierno cubano, sucediendo a los hermanos Fidel y Raúl Castro después de más de medio siglo de dominio familiar. Sin embargo, según el analista político internacional John Mario González, Díaz-Canel no representa un cambio real en el poder decisorio, que sigue siendo controlado por Raúl Castro y los altos mandos militares.
"Él es, por decirlo de alguna manera, un mal sucedáneo. Alguien sin reciedumbre, que no parece tener el coraje que se necesita para alentar a la población frente a los objetivos del comunismo, y también resulta un muy mal gestor", considera González.
Juan Nicolás Garzón, docente de Ciencia Política de la Universidad de La Sabana, señala que la ausencia de las figuras tutelares del comunismo en La Habana ha debilitado significativamente la influencia del régimen. "Una vez desaparecidos los Castro, se pierde esa impronta e influencia. En esta coyuntura se nota un régimen más débil", afirma.
El antecedente soviético y la soledad actual
Durante la Guerra Fría, Cuba se mantuvo a flote gracias al suministro de combustible de la Unión Soviética, que veía la isla como un aliado estratégico contra lo que llamaban el imperialismo yankee. Sin embargo, este idilio terminó con la caída del muro de Berlín en 1991.
Hoy, la situación es aún más crítica. Cuba ya no cuenta con el apoyo de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado, ni recibe respaldo de México. Enrique Prieto-Ríos, profesor de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario, considera que este es un nuevo punto de inflexión: "Es la primera vez que veo la posibilidad cercana de que en Cuba pueda ocurrir un cambio".
Garzón añade que la soledad regional es un factor clave: "En los años 60 y 70 contaba con unas solidaridades y respaldos económicos que le daban oxígeno. Además, la presión social interna y a nivel internacional es muy grande".
Impacto devastador en la población
Las sanciones estadounidenses y la falta de combustible han golpeado duramente a la población cubana. El gobierno comunista ha implementado medidas de emergencia que incluyen:
- Racionalización de la venta de gasolina
- Detención de la venta de petróleo
- Reducción del transporte público
El turismo, principal medio de subsistencia de la isla, se ha visto estancado por la falta de combustibles. Muchos cubanos han tenido que buscar alternativas creativas para sobrevivir.
Euardo Romano, padre de dos niñas, vendió su viejo automóvil de los años 50 para comprar un triciclo eléctrico y seguir trabajando como taxista. "Debido al tema de la gasolina y el petróleo, hemos tenido que coger esta alternativa, buscar un triciclo", explicó a la AFP.
Los triciclos eléctricos, con capacidad para entre seis y ocho pasajeros, se han convertido en un salvavidas para la movilidad en la isla. Sin embargo, el costo del servicio se ha triplicado, con la gasolina cotizándose a cinco dólares por litro en el mercado negro.
El papel de los exiliados y el futuro de la isla
Los analistas coinciden en que los cubanos exiliados en Estados Unidos jugarán un papel crucial en el futuro de la isla. Marco Rubio, actual secretario de Estado, es una figura clave en este escenario.
"Si nosotros pensamos en Marco Rubio hacia adelante, no solo fungiendo como secretario de Estado sino también con una aspiración política, un éxito en este frente sería una carta de presentación brutal de cara a una elección", opina Garzón.
Por su parte, el opositor cubano José Daniel Ferrer ha expresado su apoyo a que Washington realice en Cuba una operación similar a la que derrocó a Nicolás Maduro en Venezuela, si el gobierno comunista no acepta ceder el poder. "Siguen muriendo cubanos en las prisiones y en las calles por hambre, y ellos siguen en el poder oprimiendo y reprimiendo a la mayoría de la población", declaró a la AFP.
Según medios estadounidenses, Rubio estaría sosteniendo conversaciones secretas con Raúl Guillermo Rodríguez, nieto de Raúl Castro, en lo que sería una prueba de quién ostenta realmente el poder en la isla.
La crisis energética en Cuba no es solo un problema de suministro, sino un síntoma de un régimen que lucha por mantenerse en pie frente a presiones internas y externas sin precedentes. Los próximos meses serán cruciales para determinar si este será realmente el punto de inflexión que muchos anticipan.



