En medio de una de las mayores interrupciones recientes del comercio global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que su gobierno pondrá en marcha un operativo para escoltar barcos atrapados en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más vitales del planeta. La medida, que comenzaría este lunes, se produce en plena escalada del conflicto con Irán y con miles de tripulantes y empresas afectadas por el bloqueo marítimo.
El anuncio de Trump: 'Proyecto Libertad' y advertencia a Irán
El presidente estadounidense detalló que la operación, denominada 'Proyecto Libertad' (Project Freedom, en inglés), responde a solicitudes de múltiples países cuyos barcos permanecen bloqueados en el estrecho sin estar involucrados en el conflicto. En su mensaje en Truth Social, Trump subrayó que se trata de embarcaciones de 'países neutrales e inocentes' y calificó la iniciativa como un 'gesto humanitario', argumentando que muchas tripulaciones enfrentan condiciones críticas, incluso con escasez de alimentos, según informó EFE.
Sin embargo, el tono del anuncio también incluyó una advertencia directa: 'Si este proceso humanitario es interferido, esa interferencia tendrá que ser tratada con firmeza', escribió el mandatario. De acuerdo con RT, el plan contempla guiar los barcos fuera de las 'vías restringidas' para que puedan retomar sus operaciones comerciales, en un momento en que el tránsito marítimo está severamente limitado.
La crisis en el estrecho de Ormuz: una ruta estratégica al borde del colapso
Mientras se anuncian medidas desde Washington, la realidad en el estrecho de Ormuz evidencia una crisis sin precedentes en el tráfico marítimo global. De acuerdo con CNN, antes del conflicto alrededor de 3.000 buques transitaban mensualmente por esta vía, por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Ese flujo se ha reducido drásticamente. En marzo, por ejemplo, solo 154 embarcaciones lograron cruzar.
El impacto no es solo logístico. La reducción del tránsito ha generado escasez de combustibles refinados, especialmente en Asia, alteraciones en cadenas de suministro de gas y fertilizantes, y reajustes globales en rutas marítimas para evitar la zona, entre otros efectos. Según expertos citados por CNN, aunque más de 800 embarcaciones permanecen en el golfo Pérsico, muchas no están completamente detenidas, sino operando en rutas locales o esperando condiciones seguras para salir.
Petróleo, comercio y empleo en juego
El impacto de la crisis en Ormuz no es un problema regional, ya que se extiende a economías de todo el mundo, especialmente a aquellas dependientes del crudo de Medio Oriente. Expertos advierten que, si la situación se prolonga, podrían registrarse pérdidas irreversibles en el suministro energético global, con efectos directos en precios, empleo y estabilidad económica.
En ese contexto, el inicio del 'Proyecto Libertad' será clave para medir si el conflicto entra en una fase de alivio parcial o si, por el contrario, se profundiza la tensión en uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio mundial.



