Los legisladores y los gobiernos de la Unión Europea (UE) pretenden cerrar este miércoles un acuerdo para eliminar los aranceles sobre las importaciones estadounidenses, ante la renovada presión del presidente Donald Trump, aunque las divergencias sobre las medidas de salvaguardia reducen las posibilidades de alcanzar un acuerdo rápido.
Amenaza de aumento de aranceles
Trump declaró el viernes que aumentaría los aranceles sobre los automóviles y camionetas de la UE al 25% esta semana, desde el 15% actual, porque la UE no estaba cumpliendo los términos del acuerdo alcanzado en Escocia el pasado mes de julio. Esta amenaza ha generado una fuerte presión sobre los países miembros de la UE para que actúen con rapidez.
Presión para aplicar la legislación
Muchos países de la UE quieren evitar esa amenaza y están presionando para que se aplique rápidamente la legislación destinada a eliminar los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses y conceder un acceso preferencial a los productos agrícolas y marinos de Estados Unidos, tal y como se establece en el acuerdo comercial. Sin embargo, nueve meses después de la firma del acuerdo, el Parlamento Europeo y el Consejo, el órgano que representa a los gobiernos de la UE, aún tienen que acordar un texto común antes de que las reducciones arancelarias puedan entrar en vigor.
Divergencias sobre salvaguardias
Los legisladores de la UE quieren salvaguardias más estrictas, entre ellas la suspensión del acuerdo si Estados Unidos incumple sus obligaciones, condicionar las reducciones arancelarias a la actuación de Washington y poner fin por completo a las concesiones arancelarias de la UE el 31 de marzo de 2028. Por su parte, los gobiernos de la UE se mostraron poco dispuestos a incluir tales medidas, según un diplomático del bloque. Otro señaló que ambas partes seguían muy distanciadas, por lo que probablemente se necesitarán más conversaciones el próximo mes.
La situación refleja la complejidad de las negociaciones comerciales transatlánticas, donde las tensiones políticas y económicas se entrelazan. Mientras la UE busca mantener la unidad y proteger sus intereses, la administración Trump presiona por concesiones que considera necesarias para equilibrar la balanza comercial. El resultado de estas conversaciones podría tener un impacto significativo en las relaciones comerciales entre ambos bloques y en la economía global.



