El ministro del Interior, Armando Benedetti, condenó enérgicamente la toma de la sede de su cartera en el centro de Bogotá por un grupo de indígenas de la comunidad emberá katío, ocurrida el miércoles 29 de abril de 2026. En un video difundido a la prensa nacional, el alto funcionario calificó el hecho como un secuestro, ya que los manifestantes impidieron la entrada y salida de más de 1.200 empleados públicos.
Detalles de la protesta indígena
Los manifestantes bloquearon las instalaciones del Ministerio del Interior, rompieron vidrios y exigieron recursos económicos para su retorno a sus lugares de origen, así como mesas de concertación con el Estado y beneficios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Benedetti afirmó que estas demandas ya han sido atendidas en ocasiones anteriores, pero el grupo violento retorna periódicamente a Bogotá para solicitar más dinero.
“Lo que ha pasado hoy es bastante grave. Unas acciones violentas por parte de una facción de los embera en un edificio del Ministerio del Interior retuvieron, yo podría hablar hasta de secuestro, a 1.200 personas que trabajan en el Ministerio del Interior”, denunció Benedetti.
División en la comunidad indígena
El ministro explicó que la comunidad emberá katío se encuentra dividida: un grupo pacífico con el que se puede dialogar, y otro violento, responsable de los hechos. Este último, según Benedetti, impide incluso la entrada del ICBF para atender a los niños de su propia comunidad.
“Uno les da la plata para el tema del retorno, están tres, cuatro meses, y vuelven otra vez. Ellos actualmente están divididos. Hay un grupo que es pacífico, con el cual se puede hablar, y hay otro que es el violento, que es el que estuvo hoy, que ni siquiera deja entrar al Bienestar Familiar a ver o a velar por la situación de los niños de su salud de su propia comunidad”, detalló.
Uso de la fuerza pública
Ante la gravedad de la situación, el Ministerio del Interior ordenó la intervención de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) de la Policía Nacional. Benedetti destacó que fue la primera vez que se tomó esta decisión, pero que era necesaria. Resaltó que no hubo heridos entre los manifestantes ni entre los funcionarios.
“Lo de hoy ha sido bastante grave y ha sido un hecho inédito. Se tuvo que usar la fuerza del UNDMO, es la primera vez que se toma esa decisión, pero ameritaba hacerlo. Quiero resaltar que no hubo ningún herido porque nadie resultó golpeado, perdió el ojo o sufrió alguna consecuencia”, puntualizó.
Reacciones y contexto
La toma de la sede ministerial se produce en medio de un clima de tensión por las reiteradas protestas de comunidades indígenas que demandan atención estatal. Benedetti advirtió que este tipo de acciones violentas no serán toleradas y que se seguirá trabajando en mesas de diálogo con los sectores pacíficos.
El incidente generó rechazo en diversos sectores políticos y sociales, que llamaron al respeto de los derechos humanos y al cese de las vías de hecho. Las autoridades continúan evaluando los daños materiales y las medidas legales contra los responsables.



