Un ciudadano escocés se encuentra varado en Tailandia y a la espera de una resolución judicial luego de ser acusado de robar un teléfono móvil, en un incidente que él asegura fue un malentendido ocurrido pocas horas después de su llegada al país.
Detalles del incidente
Según informó BBC Scotland News, Rory McColl, de 37 años y originario de Edimburgo, fue arrestado en Bangkok a comienzos de marzo tras tomar un teléfono móvil en un bar, creyendo que se trataba del suyo. El hecho ocurrió en la zona de Khao San Road, conocida por su actividad nocturna.
El propio McColl explicó que, tras darse cuenta de que había perdido su dispositivo, vio otro idéntico sobre la barra y lo guardó sin verificar que pertenecía a otra persona. Poco después, fue detenido por la Policía, que acudió al lugar tras ser alertada por empleados del establecimiento.
Detención y proceso judicial en curso
De acuerdo con BBC News, el viajero pasó dos noches en una celda policial antes de ser formalmente acusado. Las autoridades también le confiscaron el pasaporte, lo que le impide abandonar el país mientras continúa el proceso judicial.
Una audiencia celebrada recientemente en Bangkok concluyó sin una decisión definitiva. McColl deberá presentarse nuevamente ante el tribunal el próximo 28 de julio, fecha en la que se realizará la lectura de cargos y se evaluará su declaración de no culpabilidad.
Según la legislación tailandesa, el delito de robo por el que se le acusa podría acarrear una pena de hasta cinco años de prisión.
Argumentos de la defensa y versión de los hechos
Durante la audiencia, su abogado presentó elementos atenuantes, incluyendo lo que describió como pruebas de que la camarera propietaria del teléfono habría reconocido el incidente como un error. Sin embargo, un agente de la comisaría de Chanasongkhram señaló que no existe constancia oficial de ese malentendido y afirmó que “el delito ya se ha cometido”.
Situación actual y reacción familiar
Mientras continúa el proceso, McColl permanece en libertad bajo fianza, residiendo en un hotel en Pattaya, a unos 150 kilómetros de Bangkok. Lleva varias semanas sin poder regresar al Reino Unido debido a la retención de su pasaporte.
Su madre, Helen McColl, declaró que considera la situación “inhumana” y expresó que su hijo se encuentra en una especie de limbo. “Es como si ya estuviera cumpliendo una condena de prisión a miles de kilómetros de su familia”, afirmó.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores británico confirmó que se está brindando asistencia consular al ciudadano detenido y que mantienen comunicación con las autoridades tailandesas.



