Científicos de ESA y NASA redescubren el tamaño real de la Vía Láctea
ESA y NASA redescubren el tamaño real de la Vía Láctea

Un equipo internacional de astrónomos, liderado por Beatrice Vaia del Istituto Nazionale di Astrofisica (INAF) de Italia, ha logrado medir con mayor precisión la distancia a los brazos espirales exteriores de la Vía Láctea utilizando datos de los telescopios espaciales XMM-Newton (ESA) y Chandra (NASA). El hallazgo, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, revela que dos de los cuatro brazos principales de nuestra galaxia se encuentran hasta un 10% más lejos de lo que se creía anteriormente.

Un método innovador para medir la galaxia

La Vía Láctea es difícil de cartografiar desde dentro, ya que el Sistema Solar está inmerso en su disco y densas nubes de polvo cósmico oscurecen muchas regiones. Tradicionalmente, los científicos modelaban los brazos exteriores basándose en la rotación galáctica, un método que deja margen de error. Para superar esta limitación, Vaia y su equipo utilizaron un enfoque novedoso: analizar los ecos de rayos X producidos por tres estallidos de rayos gamma (GRB) ocurridos en galaxias lejanas.

“Hicimos algo nuevo: analizamos las consecuencias de tres explosiones cósmicas que tuvieron lugar en galaxias mucho más distantes. Estas explosiones emitieron rayos X que resonaron a través de varios de los brazos exteriores de la Vía Láctea, y medimos directamente las distancias a estos ecos”, explicó Vaia.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Anillos de polvo como marcadores de distancia

Cuando los rayos X de los GRB atravesaron la Vía Láctea, fueron dispersados por granos de polvo en los brazos espirales, formando brillantes anillos detectados por XMM-Newton y Chandra. El equipo estudió cómo estos anillos se expandían con el tiempo, lo que permitió calcular la distancia a las nubes de polvo y, por ende, a los brazos galácticos que las contienen.

“Normalmente, modelamos los brazos exteriores de la Vía Láctea indirectamente basándonos en lo que sabemos sobre la rotación de nuestra galaxia, pero hacerlo de esta manera deja margen de error”, señaló Vaia. El nuevo método reduce esa incertidumbre al ofrecer mediciones directas.

Implicaciones para la masa de la galaxia

Los resultados indican que el brazo exterior de Scutum-Centauro y el brazo exterior están hasta un 10% más lejos de lo estimado previamente. Aunque la diferencia parece pequeña, tiene consecuencias importantes. Ilaria Fornasiero, coautora del estudio, afirmó: “Las diferencias son pequeñas, pero cualquier revisión de estas distancias es importante porque son fundamentales para comprender nuestra galaxia. Por ejemplo, esto podría significar que los astrónomos tengan que revisar las estimaciones de la masa de la galaxia, ya que esto afecta la extensión de sus brazos”.

La investigación demuestra el potencial de combinar observaciones de rayos X de múltiples telescopios para explorar regiones ocultas de la Vía Láctea, abriendo nuevas vías para estudiar la estructura y evolución de nuestra galaxia.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar