Durante la ceremonia de entrega de credenciales que oficializó su elección como presidente, Abelardo De La Espriella anunció que una de las primeras medidas de su gobierno será realizar una auditoría exhaustiva a la administración saliente y adelantar un empalme con enfoque anticorrupción.
Anuncio de auditoría y empalme anticorrupción
Ante el presidente del Consejo Nacional Electoral, los magistrados de la corporación y el registrador Hernán Penagos, el mandatario electo aseguró: “Empezaremos por realizar una auditoría exhaustiva y un empalme anticorrupción que nos permita hacer un riguroso corte de cuentas y determinar el saqueo”.
De La Espriella sostuvo que su equipo ya trabaja en la preparación de la transición y señaló que el objetivo será recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones. En su discurso también cuestionó al gobierno Petro y aseguró que asumirá el próximo 7 de agosto “un país quebrantado”, al considerar que durante los últimos años se debilitaron las instituciones y se profundizaron las divisiones políticas.
Ultimátum a grupos armados
En su discurso también dio un ultimátum a los grupos armados asegurando que tienen un mes para organizar su desarme. Agregó que en este gobierno no recibirían beneficios como, según él, ocurrió en el pasado. Cabe mencionar que esto lo dice luego de que se conociera la investigación de Noticias Caracol que daría cuenta de acercamientos de la administración saliente con el Clan del Golfo, en el que se planteó gabelas como evitar los bombardeos y retirar uniformados de la fuerza pública.
Impacto y próximos pasos
El anuncio de De La Espriella marca un giro en la política de seguridad y transparencia. La auditoría buscará identificar posibles irregularidades en la gestión saliente, mientras que el ultimátum a los grupos armados establece un plazo de 30 días para iniciar el desarme, sin posibilidad de beneficios adicionales. El presidente electo asumirá el cargo el 7 de agosto con el compromiso de restaurar la confianza institucional.



