El Gobierno nacional decidió terminar la mesa de paz urbana que avanzaba con grupos delincuenciales del Valle de Aburrá en la cárcel de Itagüí. La decisión fue comunicada a delegados del espacio por la senadora Isabel Zuleta.
Cambios en la política de seguridad
Ante los inminentes cambios que se avecinan en materia de política de seguridad en el país con la llegada a la presidencia de Abelardo de la Espriella, ya empiezan a producirse decisiones relacionadas con uno de los espacios que ha generado mayor controversia en los últimos años en Medellín y el Valle de Aburrá.
Varias fuentes del orden político y social consultadas por Blu Radio confirmaron que en las últimas horas la senadora Isabel Zuleta notificó a integrantes la terminación de la mesa de paz instalada desde el pasado 2 de junio de 2023 en la cárcel La Paz del municipio de Itagüí con estructuras delincuenciales de la subregión.
Razones del desmonte
Aunque no se conoce un pronunciamiento oficial por parte del Gobierno nacional sobre las razones para el desmonte de este espacio sociojurídico, cercanos al proceso sostienen que tendría que ver con la intención de la nueva administración nacional de tener un enfoque mucho más agresivo frente a la injerencia de los grupos ilegales en los diferentes territorios del país.
El concejal de Medellín, Andrés Tobón, advirtió que hay decisiones claras del nuevo gobierno frente a los cabecillas que se encuentran recluidos en este centro penitenciario de máxima seguridad y que empezarían a hacerse efectivas desde el próximo 7 de agosto.
"Trasladarlos a cada uno de ellos a diferentes cárceles de manera que no pueda seguir ese comportamiento de junta directiva gobernando el mundo criminal desde una cárcel hotel con oficinas, como decía el ministro de justicia. Reactivar todas las investigaciones que se encuentran en este momento seguramente suspendidas en contra de ellos", señaló.
Incertidumbre ante posturas de grupos criminales
Para sectores sociales la desaparición de espacios de diálogos como el de Itagüí genera incertidumbre frente a las posturas de grupos criminales en la ciudad, los cuales pese al control institucional, siguen teniendo amplia injerencia en diferentes territorios y cada vez más tentáculos con el crimen trasnacional.
"Seguimos con unas estructuras armadas organizadas muy fuertes. Segundo, tenemos un crimen transnacional muy fuerte en la ciudad de Medellín, el Valle de Aburrá y tercero, porque hay tambores de guerra desde hace mucho rato que han sonado que se podría presentar en cualquier momento una confrontación con extranjeros", advirtió Fernando Quijano, presidente de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social, Corpades.
Escándalos recientes en la cárcel La Paz
Dos de los mayores escándalos que han sacudido recientemente a la cárcel La Paz de Itagüí tienen como protagonistas a cabecillas de estructuras criminales vinculados al proceso de paz urbana.
El más reciente estalló en abril de 2026, cuando se conocieron imágenes y videos de una lujosa parranda vallenata realizada dentro del penal, con la participación del cantante Nelson Velásquez, licor y otros privilegios que generaron una ola de críticas. La controversia fue de tal magnitud que el Gobierno Nacional suspendió temporalmente los diálogos de paz urbana, mientras la Procuraduría y el Inpec abrieron investigaciones para establecer quién autorizó el evento y cómo fue posible su realización.
El segundo episodio estuvo relacionado con las denuncias sobre las salidas de algunos cabecillas recluidos en el denominado pabellón de paz para asistir a reuniones externas, entre ellas encuentros masivos como el famoso ‘tarimazo’ en La Alpujarra con el presidente Gustavo Petro. La situación desató cuestionamientos sobre los beneficios otorgados a los voceros de las estructuras criminales y los controles ejercidos por las autoridades.



