La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) ha iniciado una nueva fase de intervención en el cementerio municipal Campo Hermoso de Bucaramanga, donde se estima que yacen los cuerpos de al menos 789 personas que fallecieron de manera violenta durante el conflicto armado y fueron inhumadas como no identificadas o identificadas no reclamadas.
Manuel Criales, coordinador de la UBPD en Santander, señaló que los análisis de información y el cruce de fuentes permitieron determinar que en ese camposanto fueron dispuestos al menos 789 cuerpos de personas que murieron violentamente en el marco del conflicto armado y que pudieron haber llegado en condición de no identificados o identificados no reclamados.
Intervenciones previas y nueva fase integral
La entidad ya había adelantado intervenciones relacionadas con la recuperación de víctimas de la Operación Berlín, proceso que permitió la exhumación de decenas de cuerpos. Ahora el trabajo se concentra en una intervención integral del cementerio para ubicar a las personas desaparecidas cuyos restos podrían encontrarse allí.
Actualmente, la UBPD tiene 11 solicitudes de búsqueda de familiares que presumen que sus seres queridos podrían estar enterrados en este cementerio. La identificación de posibles víctimas también se realiza mediante la revisión de protocolos de necropsia, registros de inhumación y otros documentos forenses.
Avances y desafíos en la exhumación
Hasta la fecha, han sido intervenidas 73 bóvedas y los cruces de información indican que será necesario intervenir al menos 104 más. La fase actual contempla dos semanas de trabajo simultáneo con dos equipos forenses, durante las cuales esperan abrir cerca de 20 bóvedas. Debido a la magnitud de la labor, el proceso se desarrollará por etapas y podría extenderse durante varios años.
“Nos faltarían al menos cinco o seis fases más para finalizar la intervención general del cementerio. Debido a que también atendemos otros municipios del departamento, una nueva fase podría programarse entre septiembre y octubre de este año y seguramente continuaremos durante el próximo año”, explicó Criales.
Las investigaciones señalan que las personas buscadas fallecieron entre 1985 y 2016, periodo que coincide con el mandato de la UBPD para la búsqueda de desaparecidos en el contexto del conflicto armado.
Realidad compleja en las bóvedas
Carlos Andrés Ariza Castillo, antropólogo forense de la UBPD, explicó que la información recopilada permite identificar características biológicas de las personas buscadas, como edad, estatura, sexo, rasgos físicos, lesiones y prendas de vestir registradas en los protocolos de necropsia. Sin embargo, al abrir las bóvedas, los expertos han encontrado una realidad mucho más compleja.
“En cada bóveda debería haber un cuerpo, pero hemos encontrado casos en los que hay hasta diez cuerpos en una misma bóveda. Además, se han deteriorado con el tiempo y los restos se han mezclado entre sí”, indicó Ariza.
El trabajo de antropología y arqueología forense consiste en identificar y agrupar las estructuras óseas que pertenecen a un mismo individuo, reduciendo al máximo las mezclas antes de trasladar los restos a los laboratorios especializados.
“Hay casos en los que encontramos todos los huesos de una misma persona, pero en otros los restos están mezclados. Nuestro trabajo es reconstruir ese rompecabezas para facilitar posteriormente los análisis genéticos”, agregó.
Recuperación de cuerpos y análisis forense
Sumando las intervenciones realizadas por la Operación Berlín y las labores adelantadas durante la presente semana, ya han sido recuperados aproximadamente 85 cuerpos en el cementerio municipal de Bucaramanga. Los restos exhumados son trasladados al Centro Integral de Abordaje Forense ubicado en Girón, donde especialistas en medicina forense, antropología y odontología realizan análisis interdisciplinarios y toman muestras biológicas para estudios de ADN.
Estos exámenes son enviados a laboratorios de genética y constituyen la principal herramienta para lograr la identificación plena de las víctimas y avanzar hacia la entrega digna de los cuerpos a sus familias, muchas de las cuales llevan décadas esperando respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
Desde 2024, la UBPD ha realizado intervenciones en cementerios de 16 municipios de Santander como parte de la búsqueda de personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado colombiano.



