La elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia marca un nuevo capítulo para el sector minero-energético, que tras cuatro años de tensiones con la política oficial presenta los principales retos que deberá asumir el próximo Gobierno. El más urgente tiene una cifra concreta: el sistema eléctrico requerirá inversiones cercanas a los $60 billones durante la próxima década para ampliar la generación, fortalecer las redes de transmisión y modernizar la distribución.
Una cuenta de $60 billones para la próxima década
Alejandro Castañeda Cuervo, presidente ejecutivo de Andeg, detalló que las proyecciones del sector muestran necesidades de inversión por unos $60 billones en los próximos diez años. De ese total, alrededor de $25 billones se destinarán a nuevos proyectos de generación eléctrica para atender el crecimiento de la demanda nacional. A esto se suman cerca de $15 billones en infraestructura de transmisión y otros $20 billones para fortalecer las redes de distribución.
Según Castañeda, el desafío no es solo asegurar energía suficiente para el consumo actual, sino preparar el sistema para una economía que crezca a mayores ritmos. "Necesitamos garantizar que tenemos la generación suficiente para no apagarnos en los próximos diez años. Pero no se trata solo de atender la demanda actual, sino de pensar en un país que crezca, que tenga una mayor demanda energética y que pueda sostener ese crecimiento", señaló.
El dirigente destacó que las primeras señales del presidente electo, como el anuncio de reconocer las deudas del Estado con las empresas eléctricas, cambian el ambiente del sector. "Los mensajes iniciales del presidente electo generan confianza. También deja ver la relevancia de garantizar la seguridad energética en electricidad y gas natural, recuperar la autosuficiencia y trabajar con todas las fuentes de energía. Es un giro completo frente a la estrategia que se había seguido en los últimos cuatro años", afirmó.
Gas natural y exploración vuelven al centro del debate
El sector del gas natural comparte el optimismo. Luz Estela Murgas, presidenta de Naturgas, aseguró que la industria recibe con buenos ojos el inicio de la transición presidencial, tras las señales enviadas durante la campaña sobre el aprovechamiento de los recursos energéticos. "Existe una coincidencia total en un aspecto fundamental: la necesidad de que Colombia consolide una política de seguridad energética de largo plazo", afirmó.
Murgas explicó que el país enfrenta un desafío inmediato por el fenómeno de El Niño y un problema estructural de oferta de gas. "Ahora corresponde profundizar en los aspectos técnicos para que exista una reacción inmediata frente a los desafíos coyunturales y, paralelamente, una planeación que permita resolver los problemas estructurales", indicó. El sector espera avanzar en una política que incentive la inversión, aproveche sosteniblemente los recursos y fortalezca el abastecimiento energético.
Analistas proyectan una reactivación de la exploración y producción de petróleo y gas, con impulso a proyectos costa afuera en el Caribe. También estiman que Ecopetrol podría fortalecer su negocio principal con una política más favorable.
El sector pide decisiones para recuperar la competitividad
Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional, advirtió que el sistema eléctrico enfrenta un margen negativo de energía firme. "Estamos próximos a enfrentar un fenómeno de El Niño y actualmente tenemos un margen negativo de energía firme. Hemos advertido esta situación desde hace más de cuatro años y necesitamos reaccionar rápidamente para garantizar que el país pueda superar este periodo", sostuvo.
Desde el sector carbonero, Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón, señaló que una de las principales expectativas es la redefinición del concepto de transición energética. "El sector privado espera un relacionamiento con un Gobierno que nos vea como aliados del desarrollo regional y nacional y en cuya relación prime lo técnico sobre lo ideológico", afirmó. También pidió revisar políticas que afectaron la competitividad del carbón y el coque colombiano.
En conjunto, electricidad, gas, minería y carbón coinciden en que el nuevo Gobierno debe priorizar la seguridad energética, impulsar la inversión y ejecutar proyectos para responder al crecimiento de la demanda. El sector espera construir esta hoja de ruta durante el proceso de empalme con la administración entrante.



