La Cancillería de Colombia ha salido al paso de las críticas y dudas surgidas en torno al nuevo modelo estatal de pasaportes, el cual entró en vigor el pasado 1 de mayo. Este sistema reemplaza a la empresa Thomas Greg and Sons y se sustenta en un convenio bilateral con Portugal. La defensa oficial se produce en medio de múltiples procesos judiciales que cuestionan la legalidad del acuerdo, incluyendo una demanda interpuesta por la Procuraduría General de la Nación. Además, han surgido interrogantes sobre la participación no revelada de Francia en la impresión de los documentos.
Detalles del nuevo modelo de pasaportes
El nuevo modelo de pasaportes colombianos es gestionado íntegramente por el Estado, a través de un convenio con Portugal. La Cancillería ha enfatizado que no se trata de una tercerización ni subcontratación, sino de una colaboración intergubernamental. Este cambio busca mejorar la seguridad y eficiencia en la emisión de pasaportes, así como reducir costos a largo plazo.
Procesos judiciales en curso
El convenio ha enfrentado varias demandas, entre ellas una de la Procuraduría que alega posibles irregularidades. La Cancillería ha respondido que todos los procedimientos se han ajustado a la ley y que el modelo es transparente. Además, se ha cuestionado la inclusión de la empresa francesa IN Groupe en la impresión de los pasaportes, lo cual no habría sido informado inicialmente. La Cancillería aclara que esta participación es parte del acuerdo con Portugal y no implica una tercerización.
Declaraciones de la Cancillería
La cancillería, encabezada por la ministra de Relaciones Exteriores, ha defendido el modelo señalando que garantiza la soberanía nacional y la seguridad documental. Asimismo, ha instado a la ciudadanía a confiar en el proceso, recordando que Colombia ha implementado sistemas similares en otros países con éxito. La funcionaria también ha criticado las informaciones que, según ella, buscan desinformar sobre el tema.
El nuevo pasaporte colombiano incluye medidas de seguridad avanzadas, como chips electrónicos y diseños difíciles de falsificar. La Cancillería espera que, una vez superados los desafíos legales, el modelo se consolide como un referente en la región. Mientras tanto, los ciudadanos pueden tramitar sus pasaportes con normalidad en las oficinas habilitadas.



