El inesperado remonte electoral de la izquierda en Colombia
Remonte electoral de la izquierda en Colombia

Hace un año, parecía impensable que la izquierda colombiana, tras llegar al poder, tuviera alguna posibilidad de reelección. La desaprobación del presidente Gustavo Petro duplicaba su aprobación, los logros eran escasos y la imagen gubernamental se percibía como frívola y desordenada. La derecha, confiada en una fácil victoria, presentó una variopinta gama de candidatos, desde una presentadora de noticias hasta el abogado de la mafia. Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente: la popularidad de Petro ha remontado a niveles significativos, la izquierda aparece imbatible en las encuestas y se habla incluso de una posible victoria en primera vuelta.

Factores del resurgimiento

Políticas sociales exitosas

Petro ha impulsado proyectos que benefician directamente a los hogares más pobres. Programas como Renta Ciudadana, Renta Joven, Jóvenes en Paz y Colombia Mayor han transferido recursos considerables a las clases sociales para las que prometió gobernar. Además, es el presidente que, desde Carlos Lleras, más ha avanzado en la reforma agraria, gestionando más de dos millones de hectáreas. La reforma laboral y el aumento del salario mínimo, aunque debatibles, han significado incrementos salariales reales para millones. La pobreza multidimensional y el desempleo están en mínimos históricos.

Inclusión política de sectores marginados

Otro acierto clave ha sido la inclusión de grupos históricamente marginados: indígenas, afrocolombianos, campesinos, obreros y sindicatos. Petro ha articulado y potenciado los movimientos sociales, similar a lo que hizo Roosevelt en EE.UU. a mediados del siglo XX. Según el teórico Charles Tilly, estos movimientos emergen del conflicto entre el establecimiento y los marginados. Petro ha convertido a los marginados en el sujeto central de la política, algo sin precedentes en la historia reciente.

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Disciplina partidista y organización electoral

La izquierda ha demostrado una disciplina y organización electoral que otros sectores políticos deberían imitar. Sin embargo, el proyecto político no está exento de pecados. El Pacto Histórico ha desarrollado una estructura clientelar similar a la de los partidos tradicionales. El discurso contra el clientelismo ha quedado atrás; hoy el clientelismo está disperso en todo el espectro político. Petro ha desplegado una versión posmoderna de clientelismo mediante influencers que amplifican mensajes y contradicen a opositores. Además, el uso proselitista de los medios públicos ha servido para controlar narrativas.

Conclusión

El remonte electoral de la izquierda obedece a una combinación de redención popular, disciplina partidista y estructura clientelar, dotando a la izquierda tanto de voto de opinión como de maquinaria política. La moraleja es que parece cada vez más imposible llegar al poder y ejercerlo sin contar con ambos elementos.

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