El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) envió una carta al Ministerio de Salud en la que expresa su desacuerdo con el proyecto de resolución que busca implementar un nuevo sello de advertencia para alimentos ultraprocesados. La medida, promovida por el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo, ha generado controversia entre gremios y entidades reguladoras.
Plazos insuficientes para la consulta pública
En la misiva, el Invima señala que el plazo para participar en la consulta pública del Análisis de Impacto Normativo (AIN) fue demasiado corto. La ventana de oportunidad, abierta del 5 al 10 de diciembre, coincidió con un fin de semana y un lunes festivo, dejando solo dos días hábiles (9 y 10 de diciembre) para que los sectores interesados presentaran sus observaciones. “No se habría brindado un término adecuado para la participación de diversos sectores como salud, industria y sociedad civil”, indica el documento.
Falta de evidencia científica local
El Invima también cuestiona que la propuesta del Ministerio de Salud se base en estudios realizados en otros países, sin un análisis específico del impacto en Colombia. La entidad sugiere que, antes de implementar un nuevo sello, se debe reforzar la aplicación de la regulación actual mediante campañas informativas y educativas que permitan a la ciudadanía comprender las tablas nutricionales y tomar decisiones informadas.
Impacto en microempresas
Tanto el Invima como la Cámara de la Industria de Alimentos de la Andi coinciden en que más del 95% de los establecimientos fabricantes del país son microempresas, para las cuales los cambios normativos representan una carga técnica y económica significativa. Advierten que la nueva regulación podría afectar la estabilidad del sector alimenticio.
La consulta pública estará abierta hasta el próximo 6 de mayo. Se espera que el Ministerio de Salud anuncie en los próximos días si continuará adelante con la iniciativa a pesar de las críticas.



