En la segunda jornada del Festival de Economías para la Vida, organizado por el Ministerio de Educación y la Internacional Progresista, se abordó el tema de Trabajo, Industria y Comercio Internacional desde una perspectiva económica progresista o heterodoxa. El evento reunió a destacados economistas internacionales como Jayati Ghosh, Pedro Rossi y Fadel Kaboub, quienes coincidieron en la urgencia de transformar el modelo económico vigente, al que calificaron como profundamente desigual y marcado por lógicas coloniales.
Críticas al modelo económico actual
La economista india Jayati Ghosh, profesora de la Universidad de Massachusetts, subrayó que los grandes capitales han contado históricamente con un “paquete completo” de apoyo que incluye acceso a crédito de largo plazo en condiciones favorables, transferencia tecnológica, conocimiento y facilidades para insertarse en los mercados internacionales. Sin embargo, advirtió que estos beneficios no se extienden de la misma forma a las economías emergentes ni a modelos alternativos como las cooperativas o empresas de economía solidaria. Ghosh destacó que, especialmente en América Latina, estas formas organizativas tienen un potencial subestimado para reducir las desigualdades globales. Para ello, insistió en la necesidad de diseñar políticas diferenciadas que permitan cerrar brechas de conocimiento y capacidades productivas, elementos clave para un desarrollo más equitativo.
Propuestas para una nueva política industrial
El economista brasileño Pedro Rossi planteó tres ejes fundamentales para repensar la política industrial. En primer lugar, defendió la diversificación industrial verde como un instrumento de soberanía para los países del Sur Global, en un contexto donde las relaciones globales de poder perpetúan la dependencia económica. Según Rossi, la transición hacia economías sostenibles no debe reproducir nuevas formas de subordinación, como el “colonialismo verde”, basado en la explotación de recursos naturales y la dependencia tecnológica. Además, como economista jefe del Fondo Global para una Nueva Economía, advirtió que las políticas de redistribución del ingreso deben ir acompañadas de transformaciones en la estructura productiva. De lo contrario, el aumento del consumo puede traducirse en mayores importaciones, debilitando las economías locales. En este sentido, propuso fortalecer políticas industriales y de compras públicas que impulsen la producción nacional, especialmente en sectores estratégicos como la salud.
Descolonización de la arquitectura económica global
El economista tunecino-estadounidense Fadhel Kaboub, profesor asociado de Economía en Denison, ofreció una crítica frontal a la arquitectura económica global, que según afirmó sigue operando bajo principios coloniales. Señaló que instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio han perpetuado un sistema que asigna al Sur Global el rol de proveedor de materias primas, consumidor de productos industrializados y receptor de tecnologías obsoletas. Kaboub enfatizó que cualquier estrategia de desarrollo debe partir de la descolonización de estas estructuras. Para ello, propuso fortalecer la cooperación entre países del Sur Global, formando bloques regionales que permitan alcanzar economías de escala, aumentar el poder de negociación internacional y promover transferencias tecnológicas en condiciones más justas.
Conclusión: Hacia una economía para la vida
Los tres economistas coincidieron en que la industrialización no puede entenderse como un proceso aislado ni subordinado a las dinámicas del capitalismo global. Por el contrario, afirmaron que requiere una acción coordinada entre países, políticas públicas activas y una redefinición profunda de las reglas del sistema económico internacional. El panel planteó que el desafío no es solo crecer económicamente, sino transformar las bases mismas del desarrollo para construir una "economía para la vida", centrada en la equidad, la sostenibilidad y la soberanía de los pueblos.



