El excanciller Álvaro Leyva Durán volvió a dirigir una carta pública al presidente Gustavo Petro, en la que lo acusó de entorpecer el proceso de empalme con el gobierno entrante de Abelardo de La Espriella. En el documento, fechado el lunes 6 de julio de 2026, Leyva cuestionó decisiones recientes en la Cancillería y señaló que el mandatario estaría usando nombramientos de última hora para condicionar la transición presidencial.
Acusaciones de obstrucción a la transición
En la carta, Leyva sostuvo que Petro “aún no reconoce del todo su derrota” y afirmó que, aunque el presidente acepta que De La Espriella ganó las elecciones, estaría obstaculizando el cambio de gobierno. “De dientes para afuera acepta que De La Espriella ganó las elecciones, pero entorpece el proceso de empalme”, escribió el excanciller en el documento.
El exministro también afirmó que el actual mandatario estaría aprovechando el cierre de su administración para “insertar en la burocracia nacional gente enemiga del nuevo gobierno”. Según Leyva, esa conducta hace parte de una “clásica operación de dañina infiltración”, expresión que utiliza en la carta para cuestionar el manejo del proceso de transición.
Nombramientos en Cancillería: el centro de la controversia
Uno de los puntos centrales del documento es la situación en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Leyva aseguró que el pasado 25 de junio la Cancillería realizó “al menos 139 nombramientos de un plumazo”. Aunque reconoció que la carrera diplomática tiene una dinámica de rotación que debe respetarse, afirmó que la mayoría de esas designaciones correspondería a personas cercanas al Gobierno saliente.
Leyva cuestionó el argumento de que el Gobierno conserva sus facultades hasta el último día de mandato. Según expuso, una administración saliente no debería tomar decisiones que condicionen al gobierno que llega, especialmente cuando ya existe un resultado electoral. Para sustentar su posición, citó antecedentes históricos y jurídicos sobre los límites de los gobiernos en transición.
Referencias históricas y jurídicas
En ese sentido, mencionó el caso de los llamados “midnight appointments” en Estados Unidos, ocurridos tras la elección de Thomas Jefferson en 1800. Según relató, el mandatario saliente, John Adams, realizó nombramientos para mantener influencia más allá de su periodo. Leyva usó ese antecedente para señalar que las democracias han entendido que no basta con entregar el poder el día de la posesión.
La carta también alude a las llamadas “caretaker conventions” y “transition conventions”, bajo las cuales, según el texto, un gobierno derrotado conserva facultades, pero debe ejercerlas con prudencia para no condicionar a quien obtuvo el mandato popular. Leyva sostuvo que una transición presidencial debe tener “lealtad democrática” y “control constitucional”.
Leyva pide control institucional sobre decisiones de última hora
El excanciller también citó la Sentencia SU-585/17 de la Corte Constitucional, al señalar que la función administrativa debe orientarse al interés general y a principios de moralidad, imparcialidad y buena administración. A partir de ese argumento, afirmó que el uso de las competencias de nominación en la Cancillería sería “inconstitucional” si se hace con el propósito de condicionar al gobierno entrante.
Leyva agregó que los nombramientos en la Cancillería tendrían implicaciones presupuestales. Según escribió, estas designaciones implican que el Estado deba pagar “millonarias primas de instalación” a varios funcionarios, lo que calificó como una utilización indebida del presupuesto. Por esa razón, señaló que la Procuraduría debería ser “la primera llamada a defender la legalidad”.
Dimensión internacional y reacciones
El documento también plantea una dimensión internacional. Leyva informó que remitirá copias de la carta al cuerpo diplomático acreditado en Colombia, a mandatarios de varios países y a congresistas estadounidenses. Según indicó, su propósito es poner en conocimiento sus reparos sobre decisiones que, en su criterio, afectan el mandato popular del nuevo presidente y el proceso democrático.
En el cierre de los apartes conocidos, Leyva insistió en que las actuaciones del Gobierno saliente deben respetar los límites propios de una transición. La carta se suma a otros pronunciamientos públicos del excanciller y mantiene abierto un nuevo frente de tensión política e institucional en la etapa previa al cambio de gobierno.



