No es una novedad, pero hay que insistir: hasta en la calidad del aire que se respira en Bogotá existe una brecha y una clasificación por estratos. Mientras en los cerros orientales y el norte el oxígeno suele mantenerse en estándares aceptables, el suroccidente vive una realidad distinta.
Inequidad ambiental en el sur de Bogotá
Localidades como Bosa y Kennedy son el epicentro de una inequidad ambiental histórica. Allí se concentran los vientos que arrastran la polución de toda la ciudad, el mayor flujo de transporte de carga pesada y un déficit crítico de zonas verdes. Esta situación afecta directamente la salud de los habitantes, quienes respiran un aire de menor calidad en comparación con otras zonas de la capital.
Factores que agravan la contaminación
Entre los principales factores que contribuyen a esta problemática se encuentran la falta de áreas verdes, la alta densidad de tráfico vehicular y la ubicación geográfica que atrapa los contaminantes. Además, las políticas públicas no han logrado cerrar esta brecha, perpetuando las diferencias ambientales entre el norte y el sur de la ciudad.
Es urgente que las autoridades implementen medidas efectivas para mejorar la calidad del aire en estas localidades, como la creación de más parques, la restricción de vehículos pesados y la promoción de transporte sostenible. Solo así se podrá garantizar un ambiente saludable para todos los bogotanos, sin importar su estrato socioeconómico.



