El Estado colombiano llevará a cabo un acto público de perdón por la Masacre de Bojayá, una de las tragedias más graves del conflicto armado en el país. Durante la ceremonia, se reconocerá la responsabilidad del Estado en los hechos ocurridos el 2 de mayo de 2002, cuando un cilindro bomba lanzado por las Farc impactó la iglesia del pueblo, causando la muerte de más de 80 personas, en su mayoría mujeres, niños y adultos mayores.
Detalles del acto de perdón
La ceremonia, liderada por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, se realizará el 2 de mayo en Bellavista, cabecera municipal de Bojayá, en el departamento del Chocó, en el marco del aniversario número 24 de la masacre. El acto responde a una orden judicial que estableció la responsabilidad administrativa y patrimonial del Estado por no haber protegido a la población civil durante los enfrentamientos entre la guerrilla de las Farc-EP y grupos paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Actividades de memoria y reparación
Durante la jornada se desarrollarán diversas actividades de memoria y reparación simbólica. Entre ellas, peregrinaciones de las familias de las víctimas, actos de sanación liderados por comunidades indígenas y espacios de participación para líderes locales. También asistirán representantes de la Fuerza Pública y delegados internacionales.
¿Qué ocurrió en la masacre de Bojayá?
El 2 de mayo de 2002, en medio de intensos combates, cientos de habitantes buscaron refugio en la iglesia del pueblo. Sin embargo, un cilindro bomba lanzado por las Farc impactó directamente el templo, causando la muerte de más de 80 personas. La comunidad permaneció durante días en medio del fuego cruzado y sin presencia efectiva del Estado, lo que agravó la tragedia. El hecho dejó una profunda huella en el país y fue ampliamente condenado por organismos nacionales e internacionales.
Reclamos de las víctimas
A más de dos décadas, las víctimas continúan reclamando justicia, reparación y garantías de no repetición, mientras el Estado avanza en actos simbólicos de reconocimiento como parte de sus compromisos con la memoria histórica. Este acto de perdón público es un paso en ese camino, aunque las organizaciones de víctimas insisten en la necesidad de medidas concretas para evitar que hechos como este se repitan.



