La carga invisible: mujeres asumen más trabajo de cuidado en Bucaramanga
Mujeres asumen más trabajo de cuidado en Bucaramanga

En el área metropolitana de Bucaramanga, las mujeres dedican significativamente más tiempo que los hombres al cuidado de otras personas, una labor esencial pero no remunerada. Así lo revela una encuesta realizada por el programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos (BMCV) a 1.547 personas en Bucaramanga, Girón, Piedecuesta y Floridablanca.

Desigualdad en cifras

Los datos muestran una clara brecha de género. Entre quienes dedican más de ocho horas diarias al cuidado no remunerado, el 83,0 % son mujeres, frente al 17,0 % de hombres. En el rango de siete a ocho horas, el 70,9 % son mujeres y el 29,1 % hombres. Para el grupo de cinco a seis horas, las mujeres representan el 71,0 %, mientras que los hombres son el 29,0 %. A medida que la carga de cuidado aumenta, la participación femenina se incrementa de manera notable.

En contraste, en los niveles más bajos de dedicación, la brecha se reduce e incluso se invierte. En el rango de una a dos horas diarias, los hombres constituyen el 57,0 % y las mujeres el 43,0 %. Entre quienes no dedican ninguna hora a estas labores, los hombres son mayoría con el 64,1 %, frente al 35,9 % de las mujeres. Esto indica que los hombres no solo participan menos en tareas intensivas de cuidado, sino que también tienen mayor probabilidad de no involucrarse en absoluto.

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Impacto en la vida de las mujeres

Esta desigual distribución del trabajo de cuidado tiene consecuencias significativas. Por un lado, limita las oportunidades de las mujeres para participar plenamente en el mercado laboral o avanzar en sus carreras, ya que una mayor dedicación al cuidado reduce su disponibilidad de tiempo. Por otro lado, afecta su bienestar físico y emocional, al enfrentar con frecuencia dobles o triples jornadas que combinan trabajo remunerado, tareas domésticas y responsabilidades de cuidado.

Además, esta situación refuerza roles de género tradicionales, asignando a las mujeres la responsabilidad principal del cuidado del hogar y de personas dependientes. Esto no solo perpetúa las brechas de género, sino que también invisibiliza el valor económico y social de estas actividades, fundamentales para el sostenimiento de la vida cotidiana.

Un llamado a la acción

La encuesta evidencia que la carga del cuidado no remunerado recae de manera desproporcionada sobre las mujeres en el área metropolitana de Bucaramanga. Esta realidad no solo genera desigualdades en el uso del tiempo, sino que también afecta las oportunidades, el bienestar y la autonomía de las mujeres. Por ello, se hace necesario avanzar hacia políticas públicas y transformaciones culturales que promuevan una distribución más equitativa de estas responsabilidades.

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