Predios abandonados de la carrera Séptima en Bogotá tendrán uso comercial temporal
Desiertos visuales con pasto tan alto que podría ocultar a un niño, cerrados con rejas y convertidos en focos de acumulación de basura. Así lucen actualmente varios de los predios que fueron adquiridos para el corredor verde de la carrera Séptima en Chapinero, generando en los vecinos una palpable sensación de abandono e inseguridad.
Un proyecto frenado y terrenos en desuso
Como lo había denunciado previamente, Juan Pablo Sierra Suárez, consejero local de Juventud de Chapinero, el corredor verde para los tramos uno y dos de la carrera Séptima se encuentra completamente frenado. "Eso nos lleva a ver estos predios completamente desocupados, lo que incrementa la sensación de inseguridad y la acumulación de basura", señaló el funcionario, quien ha realizado seguimiento constante a esta problemática urbana.
Para el proyecto que llevará el sistema TransMilenio por la carrera Séptima, con corte a enero, se habían adquirido 165 predios entre las calles 24 y 99, de los cuales el 93,94 por ciento ya habían sido demolidos. Sin embargo, la atención actual se centra en 18 lotes que permanecen sin intervención alguna, esperando un destino que parece cada vez más lejano.
La solución temporal del IDU
En este escenario de incertidumbre, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) ha planteado una solución interina: mientras arrancan las obras del corredor vial, estos terrenos serán ocupados de manera temporal mediante contratos de aprovechamiento económico. Según lo publicado en Secop II, el sistema transaccional para gestionar los procesos de contratación pública, el objetivo es doble:
- Garantizar la conservación de los predios conforme al Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y a la normativa de espacio público
- Permitir la generación de retribuciones económicas autorizadas que se destinarán al mantenimiento, conservación y adecuación del espacio público bogotano
El proceso ya está en marcha con una convocatoria pública que busca participación abierta en igualdad de condiciones. La selección no será directa: las propuestas válidas competirán en una subasta al alza, partiendo de un precio base fijado mediante avalúo de renta.
Detalles del aprovechamiento económico
La primera adjudicación se realizó para el lote ubicado en la carrera Séptima con calle 57, cuyo aprovechamiento inició el 29 de diciembre de 2025 y tendrá vigencia de dos años. Posteriormente, en noviembre de 2025, se realizó la primera invitación pública para participar en el proceso de aprovechamiento económico de los 21 predios adquiridos y demolidos entre las calles 24 y 99.
De acuerdo con Orlando Molano, director del IDU, los predios podrán destinarse a diversas actividades comerciales:
- Restaurantes y cafés
- Prácticas deportivas
- Otros comercios y servicios permitidos por el POT
"Los recursos que recojamos de estas actividades van a ser usados para el mejoramiento del espacio público en Bogotá", reiteró el director del instituto, enfatizando el carácter temporal de estas intervenciones.
Plazos y valores estimados
Los contratos de aprovechamiento tendrán una vigencia de 36 meses, prorrogables hasta el inicio de las obras del corredor. Este será el plazo durante el cual estos predios, hoy en desuso, podrán tener una ocupación temporal que reactive la zona.
El proceso contempla 14 lotes con valores estimados que varían considerablemente:
- El lote con mayor valor: Lote 3 con 1.485.005.184 pesos
- El lote con menor valor: Lote 6 con 438.034.788 pesos
- El resto oscila entre 467 millones y 907 millones de pesos
En total, son 20 predios agrupados en 14 lotes, listos para recibir ofertas de aprovechamiento económico por tres años, mientras el corredor de la carrera Séptima sigue esperando el inicio definitivo de sus obras, proyectado para 2028 tras la finalización del Metro de Bogotá.
Las adecuaciones necesarias para poner en marcha estos proyectos comerciales temporales deberán ser asumidas por quienes resulten adjudicatarios en el proceso de selección pública, pudiendo presentarse personas naturales o jurídicas, individualmente o en consorcio, siempre que sus actividades sean compatibles con la dinámica de la zona y la normativa urbana vigente.