FAO y PMA: 6,6 millones de colombianos sufren inseguridad alimentaria aguda
FAO y PMA: 6,6 millones pasan hambre en Colombia

La décima edición del Reporte Global de Crisis Alimentarias, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), sitúa a Colombia entre las naciones con crisis alimentaria activa. Según el informe, 6,6 millones de personas carecen de acceso suficiente a alimentos nutritivos para llevar una vida saludable. Aunque esta cifra representa una mejora con respecto a los 8,1 millones registrados el año anterior, los organismos internacionales advierten que la tendencia positiva es frágil y podría revertirse debido a factores como el conflicto armado, el cambio climático y el aumento de los costos de los fertilizantes y el transporte.

¿Por qué Colombia aparece en rojo en el mapa mundial del hambre?

Nils Grede, representante del PMA en Colombia, explicó que el informe reporta que 6,6 millones de personas viven con hambre, es decir, no tienen suficiente acceso a alimentos nutritivos para una vida saludable. Aunque la cifra mejoró frente a los 8,1 millones del año anterior, en muchos otros países la situación empeora, con hambrunas activas en Gaza y Sudán, y riesgos en Yemen y Afganistán. Además, la guerra entre Estados Unidos e Irán en el Golfo Pérsico tiene un impacto indirecto en la alimentación a través del aumento en los costos de fertilizantes y gasolina, lo que encarece el transporte de alimentos y la producción agrícola. "Si estos costos aumentan, aunque este año la cifra haya bajado, estamos preocupados por lo que viene en los próximos meses y años", señaló Grede.

La lectura de la FAO sobre la inseguridad alimentaria en Colombia

Agustín Zimmerman, representante de la FAO en Colombia, indicó que el informe se centra en la inseguridad alimentaria aguda, que es de corto plazo, donde se observó la mejora de 8,1 a 6,6 millones. Sin embargo, al analizar el largo plazo, la inseguridad alimentaria crónica también muestra una mejoría post pandemia: pasó del 28% al 25% en inseguridad alimentaria moderada o grave. No obstante, persisten desafíos enormes. "El ritmo de caída no es el que nos va a permitir alcanzar el ODS-2, que es hambre cero para 2030. Hay mejoría, pero es muy tímida y hay que acelerar la transformación de los sistemas alimentarios", afirmó Zimmerman.

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Diferencia entre inseguridad alimentaria y hambre

Zimmerman aclaró que estos términos no son sinónimos. La inseguridad alimentaria es una escala que mide si hay acceso suficiente a alimentos nutritivos, inocuos y continuos. El hambre, en cambio, mide si la gente accede a un mínimo de 2.100 calorías diarias para sostener una vida saludable. En Colombia, el hambre afecta aproximadamente al 2,9% de la población, mientras que la inseguridad alimentaria moderada y grave alcanza al 25%.

¿Cómo vive una persona dentro de ese grupo de 6,6 millones?

Grede describió la realidad de estas personas: "Es, por ejemplo, la señora que se levanta en la mañana y no sabe qué va a tener para darle de comer en la cena. Es la persona desplazada por conflicto o por un desastre natural que está en un albergue y no sabe cuándo va a poder volver a su casa. Son tragedias humanas: gente que pasa el día entero pensando cómo va a lograr el próximo tiempo de comida". Las estrategias de supervivencia incluyen vender activos, reducir las comidas, o sustituir alimentos caros por otros más baratos, que a menudo son altos en azúcares y grasas, generando un vínculo directo entre pobreza y desnutrición. Esto afecta especialmente a adultos mayores, mujeres embarazadas y lactantes, y niños menores de cinco años.

Principales motores de la crisis alimentaria en Colombia

El reporte identifica el conflicto armado, el desplazamiento y el fenómeno de El Niño como los principales motores. Grede subrayó que el conflicto es hoy la causa principal en el 70% de las crisis alimentarias mundiales, y en Colombia no es la excepción. Existe un círculo vicioso: el conflicto causa desplazamiento, que lleva a la pérdida de medios de vida y a la inseguridad alimentaria, y a su vez, la pobreza y el hambre hacen que las personas sean más propensas a involucrarse en el conflicto. "La desigualdad es una causa muy importante del conflicto en Colombia desde hace décadas y no es fácil resolverla. Es un trabajo de generaciones", afirmó.

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Zonas críticas del país

Zimmerman señaló que las cifras nacionales muestran una imagen parcial, ya que existe una alta dispersión territorial. Departamentos como La Guajira presentan una inseguridad alimentaria del 50%, mientras que en el Eje Cafetero es del 12-13%. Esto exige políticas enfocadas en el territorio. En La Guajira, la combinación de asistencia inmediata con rehabilitación de medios de vida ha dado resultados positivos.

Evolución de Colombia en seguridad alimentaria

Grede destacó que el hambre no es un problema que un solo gobierno pueda resolver; se necesita una política de Estado sostenida. Tras el aumento causado por la pandemia, se observa una baja sostenida. La mortalidad en niños menores de cinco años pasó de 10,8% en 2022 a 4,34%, una reducción del 60%. La pobreza monetaria bajó al 31,8%, la menor en 13 años, y la pobreza multidimensional al 9,9%, la primera vez por debajo del 10% desde 2010. "Todas las cifras muestran una tendencia positiva y son consistentes con nuestras estadísticas de inseguridad alimentaria. Pero, como dice Agustín, cualquier persona que padece hambre es una persona de más. Hay que seguir", enfatizó.

Impacto del fortalecimiento de grupos armados

Zimmerman reconoció que la situación de conflicto dificulta el trabajo en zonas como Catatumbo y Cauca. No obstante, destacó avances normativos como la elevación a derecho constitucional del derecho humano a la alimentación y el reconocimiento de los campesinos como sujetos de derecho. "El único objetivo tolerable en el hambre es el cero, y tenemos que trabajar juntos, con gobiernos, sociedad civil y cooperación internacional, en pos de ese único objetivo", afirmó.

Recortes a la cooperación internacional

Grede indicó que el año pasado hubo incertidumbre por los recortes de donantes, liderados por Estados Unidos, pero los programas continuaron. Al final del año, los donantes confirmaron su apoyo y ahora el gobierno de Colombia cofinancia los programas, lo que refleja su compromiso. Este año, se sigue llegando a entre 700.000 y 800.000 personas, incluyendo colombianos y migrantes venezolanos.

Papel del cambio climático

Grede advirtió que el cambio climático jugará un papel enorme. Las inundaciones en Córdoba, Antioquia, Sucre y Chocó son un ejemplo. Junto con las gobernaciones, la UNGRD y el DPS, están distribuyendo tarjetas recargables para compras en tiendas y supermercados, y luego la FAO apoya con recuperación temprana y distribución de semillas. Zimmerman agregó que la variabilidad climática impactará la producción de alimentos y la nutrición, por lo que es crucial invertir en resiliencia y sistemas de alerta temprana, como los que la FAO está implementando en el Caribe colombiano. Destacó también la importancia de los datos: el hecho de que Colombia esté en el informe global refleja el compromiso del Estado en monitorear la situación.