La libertad de prensa en el mundo ha alcanzado su punto más bajo en un cuarto de siglo, según el último informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF). La organización evaluó 180 países y encontró un deterioro significativo en las condiciones para el ejercicio del periodismo independiente.
Principales hallazgos del informe
El estudio revela que solo el 13% de la población mundial vive en países con una libertad de prensa considerada buena. En contraste, el 44% reside en naciones donde la situación es difícil o muy grave. Los países nórdicos, como Noruega, Suecia y Dinamarca, encabezan la lista, mientras que Eritrea, Corea del Norte y China ocupan los últimos lugares.
Factores que explican el declive
RSF señala varios factores que han contribuido a este retroceso: la concentración de medios, la persecución judicial a periodistas, la violencia contra comunicadores y la desinformación. Además, la pandemia de COVID-19 exacerbó las restricciones a la libertad de expresión en muchos países.
El informe destaca que en América Latina, países como México, Brasil y Colombia presentan altos índices de violencia contra periodistas. En México, al menos 13 periodistas fueron asesinados en 2022, lo que lo convierte en uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.
Recomendaciones de RSF
La organización insta a los gobiernos a adoptar medidas concretas para proteger a los periodistas, garantizar la independencia de los medios y promover la alfabetización mediática. Asimismo, llama a la comunidad internacional a presionar a los países con peores registros en libertad de prensa.
El descenso continuo de la libertad de prensa representa una amenaza para la democracia y el derecho a la información. Sin un periodismo libre y plural, los ciudadanos ven limitada su capacidad para tomar decisiones informadas y participar en la vida pública.



